Cabrales vuelve a impulsar la instalación de nuevas queserías

La elaboradora Dorita Díaz, de la quesería Vega de Tordín, sujeta una pieza de Cabrales en proceso de elaboración. /
La elaboradora Dorita Díaz, de la quesería Vega de Tordín, sujeta una pieza de Cabrales en proceso de elaboración.

El Ayuntamiento subsana los defectos de forma que provocaron la anulación por parte del Supremo de estos cambios en el planeamiento para favorecer la actividad

TERRY BASTERRA

Vuelta a empezar. El Ayuntamiento de Cabrales llevará mañana de nuevo a pleno municipal para su aprobación provisional la modificación puntual de las normas subsidiarias del concejo con el objetivo de favorecer la instalación de nuevas queserías en el municipio. La medida ya fue aprobada por el Ayuntamiento en septiembre de 2013 y contó con el respaldo de la Comisión de Urbanismo, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente (CUOTA), pero posteriormente fue anulada, primero por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias y después por el Supremo, que ratificó la sentencia en la que se indicaba que aquella modificación carecía de un estudio de impacto ambiental y vulneraba varias leyes.

El Ayuntamiento de Cabrales vuelve ahora a llevar a pleno esta modificación, pero en la tramitación de la misma ha subsanado los «defectos de forma» que apreció la Justicia para anular la revisión anterior. Entre otros aspectos, según explicaba ayer el alcalde cabraliego, Francisco González, se incluyen en la documentación todas las fincas que podrían estar afectadas por esta modificación de las normas subsidiarias del concejo.

La propuesta que será sometida mañana a la aprobación del pleno cabraliego pretende facilitar la implantación de las queserías fuera de los núcleos del concejo. Para ello se reduce de 10.000 a 3.000 metros cuadrados la parcela mínima necesaria para poder instalar una quesería en estos suelos agrícolas.

El Ayuntamiento realizó esta modificación tras el gran corrimiento de tierra que afectó al barrio de Llambrias y arrasó varias viviendas y queserías en 2013. Se quería facilitar a los elaboradores afectados retomar la actividad y, de paso, actualizar una normativa que en algunos aspectos se había quedado obsoleta, como es en el caso de la superficie necesaria que se precisaba para levantar una instalación quesera fuera del núcleo. Y es que 10.000 metros cuadrados es una cantidad de terreno que se considera, a día de hoy, excesiva para permitir este tipo de pequeñas industrias en un concejo como el de Cabrales, con una orografía eminentemente montañosa.

A finales del pasado octubre, tras conocerse la sentencia del Tribunal Supremo, desde el Ayuntamiento se recordaba que aquella modificación de 2013 había sido consultada con la CUOTA, que dio su visto bueno. Posteriormente, y tras ser aprobada de forma definitiva, un particular denunció esta modificación del planeamiento y la Justicia le dio la razón.

Aquella primera variación se hizo de forma apresurada para favorecer que los queseros afectados por el argayo de Llambrias pudiesen retomar la actividad cuanto antes. En esta segunda ocasión el Ayuntamiento ha revisado de manera concienzuda aquellos defectos que provocaron la anulación para no incurrir de nuevo en los mismos errores.

Tras la sentencia del Supremo tres queserías de reciente construcción quedaron fuera del ordenamiento urbanístico vigente en el concejo. La modificación que se llevará mañana a sesión plenaria les volverá a dar soporte legal, una vez esté aprobada definitivamente. Se prevé que la iniciativa cuente con el respaldo del pleno ya que en la modificación anterior todos los partidos con representación municipal en Cabrales votaron a favor de esta iniciativa que tiene por objeto favorecer una actividad ganadera y tradicional tremendamente ligada a este concejo como es la elaboración de queso de Cabrales.

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