3.500 alevines de salmón y trucha para el río Ponga

Repoblamiento de alevines en el río Ponga. /Xuan Cueto
Repoblamiento de alevines en el río Ponga. / Xuan Cueto

Los niños ayudan a los pescadores de El Esmerillón y al Principado a repoblar los cauces del entorno de Mestas

GLORIA POMARADA

La campaña de repoblación de ríos recaló esta mañana en el concejo de Ponga de la mano del Principado, la sociedad de pescadores El Esmerillón y unos ayudantes de primer nivel: una decena de niños que hicieron un alto en sus vacaciones para sembrar la vida en los cauces. Del total de 3.500 alevines, dos mil de salmón procedentes del centro de Avalle fueron a parar al Ponga en el entorno de Mestas, mientras que 1.500 truchas de la instalación de El Esmerillón en Romillu se depositaron en las aguas del Taranes. «Es muy importante repoblar porque si en los ríos no hay peces, no serían ríos», explicó Elia Pérez, de 7 años y vecina de Arriondas. El también parragués Gabi Llera, de 10 años, es ya un pescador de licencia y conoce bien la importancia de preservar la fauna. «Llevo tres años pescando, abajo no pican, pero en Ponga sí», relató.

Además de hacer los honores de depositar los alevines en las aguas, los pequeños adquirieron las nociones básicas para distinguir salmones de truchas junto al coordinador de la guardería de Pesca del Principado, Santiago Traviesa. «Es importante saber que en el entorno del Parque Natural de Ponga hay salmones», destacó Traviesa, que apuntó como clave la observación de los colores, las rayas o la cola, más «escotada» en el caso de los salmones. «Un salmón es oro hoy en día, el ciclo vital es más complicado que el de la trucha», contó a los niños, que asistieron atentos al relato de cómo se desplazan hasta los mares del Norte y regresan a su lugar de origen para desovar.

Respecto a las truchas, el coordinador indicó que, al estar marcadas, dentro de ocho meses se valorarán los resultados de la repoblación. «Se trata de saber nuestra aportación al río», apuntó sobre un estudio que se realiza desde hace cuatro años y cuyos datos vienen avalando la medida. «Nos movemos en el rango del 20 al 40% de aportación al río, en un sitio donde había cien truchas de la edad, ahora hay 140», destacó Traviesa.

Desde comienzos de junio, El Esmerillón ha repoblado con 150.000 alevines de trucha más de una treintena de enclaves de los ríos Sella, Piloña, Cares, Güeña, Dobra o Bedón, una labor que concluirá este mismo lunes, señaló el presidente de la sociedad, Antón Caldevilla.