Las acusadas de acosar a una menor en Llanes volverán a enfrentarse a la justicia

Las acusadas de acosar a una menor en Llanes volverán a enfrentarse a la justicia

La Audiencia considera que el caso no ha sido «debidamente valorado» por el Juzgado de Menores y ordena que recaiga en otro juzgador

G. P. / L. R. LLANES.

El caso de presunto acoso por parte de tres jóvenes de Llanes contra otra adolescente del mismo concejo volverá a juicio. Así lo ha dictaminado la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Oviedo, que establece además que será un nuevo juzgador quien se encargue del proceso. La primera sentencia, dictada por una magistrada del Juzgado de Menores, había absuelto a las tres acusadas al considerar como «injurias leves» los insultos proferidos hacia la víctima, entre ellos «asquerosa, calva o sidosa». A pesar de que en los hechos probados la jueza incluía esos calificativos, apuntaba a que «no se ha acreditado que estos hechos supusieran un trato degradante ni que menoscabara gravemente la integridad moral de la denunciante».

No lo entienden así los magistrados de la Audiencia Provincial, que tras revisar el caso el pasado 23 de abril, a petición de la madre de la víctima, refutan parte de los argumentos del Juzgado de Menores. Sus «puntualizaciones» se dirigen hacia los testimonios de la propia adolescente y de un testigo, que no habrían sido valorados «de forma adecuada».

«Tampoco comparte la Sala las valoraciones que se efectúan respecto a la entidad de la conducta que se declara probada», recoge la sentencia a la que ha tenido acceso este periódico. Apuntan en este sentido a que por «trato degradante puede entenderse» cualquier «atentado a la dignidad de la persona, que pueda crear en las víctimas sentimientos de terror, de angustia y de inferioridad susceptibles de humillarlas, de envilecerlas y de quebrantar, en su caso, su resistencia física o moral con un menoscabo grave de su integridad moral». Por ello entienden que «vista la edad de la víctima, la autoría conjunta de los hechos que se estiman probados por las tres menores denunciadas, los términos y vocablos que se declara probado fueron proferidos» y «el tiempo durante el que se prolongó dicha situación», el caso no ha sido «debidamente valorado» y la decisión de la primera sentencia «no parece obedecer a un juicio racional y lógico».

En todo caso, desde la Audiencia Provincial recuerdan que no les corresponde a ellos condenar ni agravar la sentencia, sino al nuevo juzgador, también del Juzgado de Menores. Sí dictan, no obstante, la anulación de la absolución de las menores, tal y como había solicitado la defensa. «Es un paso importante, pero no el definitivo porque no hay una condena», señalaba ayer la representación legal de la denunciante.

El presunto caso de acoso se remonta al último trimestre de 2017, cuando se produjeron los citados insultos contra el aspecto físico de la adolescente. Se da además la circunstancia de que la joven padece una enfermedad que afecta a su apariencia y que impide, entre otras cosas, que le salgan los dientes, recuerdan desde su entorno.

En septiembre de 2017 la madre de la víctima presentó otra denuncia por unas pintadas en el parque de Las Marismas de Llanes, en las que se podían leer mensajes como «chupa vergas, sindi, asquerosa, das más miedo que la poli, ojos sin pestañas, puta calva, sidosa». Sin embargo, en la primera sentencia no quedó acreditado que las tres acusadas hubiesen participado en los hechos.

En el primer juicio, la Fiscalía pedía para las tres presuntas autoras, todas ellas menores de edad en el momento de los hechos, nueve meses de tareas socioeducativas. Por su parte, la acusación particular, ejercida por la madre de la otra adolescente, reclamaba quince meses de tareas y una indemnización de tres mil euros en concepto de daños psicológicos, morales y perjuicios.

«Testigo falso»

La anulación de la sentencia absolutoria no sentó nada bien en el entorno de las tres acusadas y María Begoña Fernández, madre de una de ellas, aseveraba ayer no entender la decisión de los magistrados de la Audiencia Provincial. «No hay nada que demuestre que estas niñas hicieran la barbaridad de la que se les acusa, es un atropello», recalcó, y aseguró que la acusación llevó al juicio a «un testigo falso». «Voy a pelear por demostrar la inocencia de mi hija y estoy convencida de que la nueva sentencia nos dará otra vez la razón, pues mi hija no acosó a nadie ni tampoco hizo pintada alguna». Es más, agregó, una de las presuntas acosadoras «ni siquiera estudiaba en el instituto». «Con mentiras no se va a ningún lado», advirtió, y añadió, en referencia a la madre de la supuesta víctima, que «no va a tener vidas para pagar el daño que está haciendo a estas tres chicas».