Andrés García Blanco y Míriam García Capín se imponen en el Picu Pienzu

Los corredores, en un tramo de la Subida al Picu Pienzu. /  XUAN CUETO
Los corredores, en un tramo de la Subida al Picu Pienzu. / XUAN CUETO

El corredor de El Berrón batió además el récord que estableció Manuel Merillas en 2016 y se alzó campeón de Asturias en Línea del Gran Premio EDP

L. RAMOS ARRIONDAS.

La capital parraguesa vivió ayer una auténtica fiesta del deporte gracias a las más de trescientas personas que participaron en la XVI Subida al Picu Pienzu. La organización ya lo había advertido hace unos días durante la presentación y así fue: el recorrido, en perfectas condiciones, propició que se batiese el récord establecido en 2016 por Manuel Merillas. Fue el corredor de El Berrón Andrés García Blanco (Mueve-T G. M. Moscón) quien se hizo con la victoria gracias a un imponente tiempo de una hora, 46 minutos y 21 segundos, casi dos minutos menos que la marca de Merillas. Le siguieron en el podio Moha Bakkali (Avientu) y Carlos Sánchez Castro (Mueve-T G. M. Moscón).

En mujeres la vencedora, con dos horas, 19 minutos y 15 segundos, fue Míriam García Capín (C. D. Horizonte Gijón), quedando segunda Eva Cruz Montalbán (G. M. Cabrales) y tercera, Sonia Amat Valero (Avientu). La prueba de ayer, además, fue elegida Campeonato de Asturias en Línea del Gran Premio EDP, con lo que además de vencer en la Subida al Picu Pienzu y establecer un nuevo récord, Andrés García Blanco se proclamó también campeón.

«Según lo que nos transmitieron los participantes, se encontraron el recorrido en perfecto estado, seco y muy bien marcado, sin posibilidad de perderse en ningún momento, que es algo en lo que trabajamos mucho», explicaba ayer, una vez terminada la carrera, Alberto González, presidente del parragués Grupo de Montaña Picu Pienzu, organizador de la prueba desde hace nueve años. Se trata, además, de un evento que cuenta con gran arraigo y apoyo en la capital parraguesa. Prueba de ello fueron los sesenta voluntarios que echaron una mano durante toda la jornada, bien en los avituallamientos, bien ayudando y animando a los corredores en diferentes puntos del recorrido, de 21,5 kilómetros y 2.500 metros de desnivel acumulado.

El hecho de que los deportistas, llegados desde diversos puntos de dentro y fuera de la región, acudieran a Arriondas en compañía de amigos y familiares hizo que la villa bulliese de actividad, sirviendo de calentamiento 'pre Semana Santa' a unos hosteleros que están encantados con acoger este tipo de eventos.