«La Antártida va a tener un problema importante por los cruceros turísticos»

El 'Iorana', navegando por la Península Antártica durante la expedición de 2017 /  COLECCIÓN JAVIER SELVA
El 'Iorana', navegando por la Península Antártica durante la expedición de 2017 / COLECCIÓN JAVIER SELVA

Javier Selva y Óscar Pérez presentan en Cangas su documental sobre el continente helado, en el que alertan sobre el cambio climático

G. POMARADA CANGAS DE ONÍS.

Lo que comenzó como una expedición fotográfica de cuatro amigos por la Antárdida ha terminado por convertirse en un documental «reivindicativo» sobre las amenazas que afronta el continente helado, desde el cambio climático a una creciente presión turística. Dos de sus realizadores, Javier Silva y Óscar Pérez, estuvieron ayer en la Semana de la Montaña del grupo Peña Santa de Cangas de Onís para presentar 'Antártida. Un velero entre gigantes', el trabajo que recoge sus cinco semanas de navegación entre glaciares e icebergs.

El viaje lo emprendieron hace dos años a bordo del 'Iorana', un velero de doce metros de eslora capitaneado por Vicente Castro y en el que se integraba también como tripulante el médico Roberto Pozo. Lo novedoso de su aventura, explicaron ayer Pérez y Selva, es que el barco es «el más pequeño desde hace muchos años» en adentrarse en aguas del continente antártico. Esa particularidad les permitió penetrar en recovecos vedados a las grandes embarcaciones y mirar de tú a tú a una fauna y paisaje que Selva considera inefables. «Habría que ser poeta para describirlo», explicó el fotógrafo madrileño.

Las palabras fluyen, sin embargo, para denunciar los riesgos a los que se enfrenta un continente virgen hasta hace bien poco y que comienza a convertirse en un «producto exótico». «La Antártida va a tener un problema importante de aquí a muy poco por los cruceros turísticos», apuntó Selva. A pesar de su precio, que llega a superar los 10.000 euros, «se ven muchos, de hasta quinientas personas. El mundo del viaje mueve mucho y los destinos exóticos están al alza», indicó. A ello se suma el desafío del cambio climático, un fenómeno que tiene en el continente antártico su termómetro global. «Los indicadores están chequeando que los glaciares van en retroceso y las placas se están desprendiendo. A nivel de individuo cuando vas es difícil verlo, pero sí te das cuenta de que la temperatura no es demasiado baja», explicó el fotógrafo, quien también alertó sobre las implicaciones del cambio climático para la fauna, integrada por pingüinos, focas y aves. «El documental es el resultado del viaje, pero también un alegato sobre la fragilidad de los ecosistemas», añadió.

Considerada como «la última frontera», la Antártida ha atraído desde las primeras expediciones del siglo XIX a navegantes de medio mundo. «Junto al Himalaya, es el lugar donde se han desarrollado las grandes gestas», destacó Selva, quien ya planea su regreso. Será a principios de 2020, a bordo de «un barco mayor y con un grupo muy creativo de cuatro o cinco personas más» que tratarán de captar «la sensación de soledad, de silencio, de luz» que evoca el continente de hielo.