«San Antolín tendría que estar abierto todo el año», piden los visitantes

Los primeros visitantes, del taller de empleo de Ribadesella, atienden a las explicaciones de la guía Mónica Balmori ante San Antolín. / ACEBAL
Los primeros visitantes, del taller de empleo de Ribadesella, atienden a las explicaciones de la guía Mónica Balmori ante San Antolín. / ACEBAL

La reapertura de la iglesia del siglo XIII al público, anunciada un día antes por el Principado, reunió a apenas trece personas en la primera jornada

GLORIA POMARADALLANES.

Más de nueve meses después de su última apertura pública, los visitantes regresaban ayer al templo llanisco de San Antolín de Bedón en la primera de las jornadas de recorridos guiados y gratuitos junto a una guía oficial, la única forma de acceder al Bien de Interés Cultural (BIC) levantado en el siglo XIII. Tras meses de incógnita, el Principado hacía público este mismo jueves que la reapertura del templo románico se produciría a las 10 horas de ayer, un margen que se tradujo en un número mínimo de usuarios a lo largo de la mañana. El reloj marcaba las 13 horas cuando idéntico número de personas se aproximaban hasta la valla que cerca el bien, donde aguardaba la guía Mónica Balmori. «Sois los primeros de la temporada», felicitaba al grupo, que fruto de la casualidad procedía del taller de empleo del Ayuntamiento de Ribadesella. «Nos enteramos de que volvía a abrir y llamamos para venir, pensando en septiembre u octubre, pero nos dijeron que podíamos hoy mismo», contó la directora del taller, María José Fernández.

Una vez dentro del conjunto monacal, los alumnos del programa de edificación y obra civil pudieron conocer la historia de un templo que todos ellos abogaron por rehabilitar y dar a conocer. «Tendría que estar abierto todo el año», sostuvo el profesor Antorio Beiroto. «Lo conocía de antes pero no había entrado, es una reliquia», apuntó el alumno Manuel Peón. De la misma opinión es su compañera Marieta Santos, que animó a habilitar «visitas guiadas todo el año». «Es una pena, es como si la catedral de Oviedo estuviese cerrada», ejemplificó. «A veces vamos fuera a ver monumentos y no sabemos lo que tenemos aquí», añadió Luisa Martino.

La ley de Patrimonio Cultural establece que en el caso de los BIC «sus propietarios, poseedores o titulares deberán señalar un número mínimo de cuatro días al mes, durante al menos cuatro horas por día, para su visita pública». Ese es el horario y fechas -los cuatro primeros viernes de mes de 10 a 14 horas- que se cumplirá este 2019 desde ayer mismo y hasta diciembre, lo que supone una ampliación de tres meses respecto a la pasada temporada. San Antolín abrió entonces sus puertas tras dos años de cierre y una vez superada la negociación entre Principado y los propietarios de los terrenos en los que se asienta el templo.

Derechos de imagen

La actual campaña se presenta con herencias del pasado, como la cuestión de los derechos de imagen otorgados a los «poseedores», una decisión ya criticada el pasado año por el Ayuntamiento de Llanes y que Cultura se comprometió a revisar. Por el momento, dentro de la iglesia no es posible tomar fotos ni vídeos con los que dejar constancia de la visita a un templo rodeado desde sus orígenes de leyenda. Su fundación, recordó la guía oficial, se relaciona con la caza del jabalí en una historia con doble variante: una de ellas cuenta que en la persecución de un suido un hombre acabó en una cueva donde se le apareció el santo, mientras que otra relata que el cazador dio muerte a su novia y al amante de esta tras descubrir su idilio. Fruto de esas revelaciones habría nacido la idea de edificar el templo, que a lo largo de los siglos ha sido testigo del devenir de la propia historia, desde su vinculación a familias como los Aguilar y los Posada a su paso por sucesivas órdenes religiosas como los benedictinos o la desamortización del siglo XIX. Es a partir de ese siglo, señaló Balmori, cuando el bien comienza un progresivo deterioro que no pasaron por alto los alumnos riosellanos. Como tarea, en las próximas clases teóricas debatirán las posibles opciones «para hacer una rehabilitación con buen criterio», indicaron.