«Aprovechan para meterse con ella cuando está sola»

La defensa de la adolescente que recibió insultos de tres compañeras en Llanes solicita ante la Audiencia la repetición del juicio

G. P. LLANES.

Tras dictar el Juzgado de Menores la absolución de las acusadas en enero, el caso de presunto acoso vivido por una adolescente en Llanes llegó ayer a la Audiencia Provincial de Oviedo. La sección segunda acogió la vista de revisión, solicitada por la defensa de la joven al entender que existen «incongruencias» entre los hechos probados que recoge la sentencia y el fallo de la misma, explicó la letrada Belén González González. En esos hechos probados consta que la menor recibió insultos como «'Sindi, 'asquerosa', 'sidosa' y 'calva'», si bien para la jueza se trata de «injurias leves, ahora despenalizadas». Se da la circunstancia de que la adolescente padece una enfermedad que impide, entre otras cosas, que le salgan los dientes, recuerdan desde su entorno.

Durante la sesión de ayer, celebrada a puerta cerrada y en la que únicamente intervinieron los tres letrados de las partes -dos de las acusadas comparten abogado-, cada uno de ellos expuso sus argumentos, que van desde la confirmación de la sentencia que piden las demandadas a la repetición del juicio que solicita la representación de la víctima.

Desde su entorno sostienen que la absolución de las tres chicas por parte del Juzgado de Menores «lanza un mensaje equivocado», pues consideran que da a entender que «la víctima está indefensa y el sistema judicial no la protege». Recuerdan además que «en algunos casos el acoso escolar acaba en desenlace fatal».

Uno de los puntos que la magistrada del Juzgado de Menores consideraba «impreciso» era el «impacto emocional» causado en la víctima. Las mismas fuentes señalan que la joven ha visto su vida alterada desde los hechos: «procura no estar sola porque es cuando aprovechan para meterse con ella, va a clase acompañada y cuando sale lo hace por otras localidades», enumeran.

El supuesto caso de acoso se remonta al último trimestre de 2017, cuando se produjeron los citados insultos contra su aspecto físico. Ese mismo año, en septiembre, la madre de la víctima presentó otra denuncia por unas pintadas en el parque de Las Marismas de Llanes, en las que se podían leer mensajes como «chupa vergas, sindi, asquerosa, das más miedo que la poli, ojos sin pestañas, puta calva, sidosa». Sin embargo, en esa sentencia no quedó acreditado que las tres acusadas hubiesen participado en los hechos. De esos actos existe un supuesto testigo, cuya versión «no tiene suficiente solidez» e «incurre en contradicciones», según la jueza.

Según la denuncia, el acoso se habría producido también dentro del IES de Llanes, si bien el director dijo durante el primer juicio que en el centro no observaron «nada anormal».

Tras la nueva vista celebrada ayer, será la Audiencia Provincial quien dictamine en las próximas semanas si cabe volver a enjuiciar el caso. Del lado de la representación legal de las acusadas sostienen que «es difícil» que eso ocurra. Recuerdan además que es una cuestión sensible al estar menores implicadas.