Arriondas estrena una red de cámaras de seguridad para el Descenso del Sella

Un vecino ante una de las cámaras instaladas en la calle principal de Arriondas. / XUAN CUETO
Un vecino ante una de las cámaras instaladas en la calle principal de Arriondas. / XUAN CUETO

Los ocho dispositivos, con visión nocturna, velarán durante todo el año por los parragueses y ayudarán a esclarecer accidentes y actos vandálicos

G. POMARADAARRIONDAS.

La villa de Arriondas incorpora las nuevas tecnologías para aumentar la seguridad. Esta semana entra en funcionamiento experimental la nueva red de cámaras de vigilancia, que desde el Ayuntamiento confían en tener plenamente implantada de cara a agosto, coincidiendo con el Descenso Internacional del Sella y la noche de Piraguas. «Un evento de esas dimensiones es buena ocasión para ver cómo funcionan», explica el alcalde Emilio García Longo (PSOE) sobre la medida. La red de videovigilancia, integrada por ocho cámaras, estará activa los 365 días del año y llega para «aumentar la seguridad en la localidad, disminuir los actos vandálicos, intervenir en caso de accidente de tráfico, mejorar el control de la circulación y reforzar la observación en el cumplimiento de las ordenanzas municipales».

La idea de instalar el dispositivo rondaba desde tiempo atrás en el Consistorio parragués, con el asesinato de un taxista del concejo como detonante. Ocurrió en abril de 2010 y durante el turno de noche, a escasos kilómetros de la parada de Arriondas, en la subida a Collía. El conductor, de 37 años, recibió 36 puñaladas. Su asesino fue condenado a 25 años de cárcel, a los que se suman los impuestos por otro crimen en febrero del mismo año en Cangas de Onís. Aquellos sucesos generaron un clima de inseguridad en la zona que hizo «ir madurando» la opción de las cámaras. «La intención es ir implantando este sistema en más zonas», explica el alcalde. Por el momento, los ocho dispositivos se han colocado en los accesos a Arriondas y en puntos clave de la villa. Dada su «alta definición» podrán aportar «información muy minuciosa», explican desde el Consistorio. Cuentan además con «tecnología IP de alta resolución y permiten captar con nitidez cualquier tipo de detalle, como las matrículas de los vehículos. También podrán captar imágenes en la oscuridad al contar con visión nocturna», explican.

«Son las mismas cámaras que tienen en Pamplona», apunta el regidor, que ha revisado los sistemas implantados en distintas ciudades españolas hasta alcanzar el más adecuado. En la capital navarra, la red de videovigilancia permitió de hecho grabar los movimientos de La Manada durante la noche de la violación grupal de San Fermín.

«Son cámaras de mucha calidad, las mismas que hay en Pamplona», destaca el alcaldeLa idea de habilitar el sistema surgió tras el asesinato de un taxista hace nueve años

«Total privacidad»

El circuito de videovigilancia ha supuesto una inversión de 25.000 euros y las obras de instalación fueron adjudicadas a las empresa Trianet Seguridad. «Hay dispositivos más baratos, pero preferíamos hacer una inversión mayor y tener un sistema de calidad», destaca García Longo.

Las imágenes captadas serán enviadas hasta el centro de control de vídeos, donde se ubicará el equipo de grabación al que sólo tendrán acceso las fuerzas de seguridad. A ello precisa el alcalde que «nadie va a estar las 24 horas vigilando los movimientos normales de los ciudadanos de a pie» y que en ningún caso deben entender parragueses y visitantes que «se vaya a coartar su libertad individual». «Se trata de reforzar la seguridad, es algo que ya funciona en muchos sitios», explica. El uso «totalmente restringido de las imágenes» garantiza además «la total privacidad de los ciudadanos, respetándose además los requisitos en materia de protección de datos de carácter personal recogidos en la ley», abunda.

Los primeros pasos burocráticos para la instalación del sistema de seguridad se remontan al pasado año, cuando el Ayuntamiento planteó la cuestión ante la Delegación del Gobierno. La autorización definitiva llegaba el pasado mes de febrero.