Los autocaravanistas reclaman más áreas en el Oriente, que solamente cuenta con cinco

Un grupo de autocaravanistas que este fin de semana acudieron a la asamblea en Arriondas. /  XUAN CUETO
Un grupo de autocaravanistas que este fin de semana acudieron a la asamblea en Arriondas. / XUAN CUETO

La capital parraguesa acogió la asamblea anual de la asociación asturiana, que reunió el fin de semana a ciento cincuenta personas

LUCÍA RAMOS ARRIONDAS.

Las autocaravanas han llegado para quedarse. Esta modalidad de hacer turismo que antaño se achacaba a extranjeros tiene cada vez mayor tirón en España y, por ello, desde la Asociación de Autocaravanistas de Asturias (Autocapa) animan a los concejos de la región, especialmente a los de la comarca oriental, a sumarse a la ola y crear más y mejores áreas que inviten a estas personas a quedarse en vez de pasar de largo.

«Cada año entran en España más de 250.000 autocaravanas, pero aún nos queda mucho por avanzar si queremos convencerles para que paren, consuman y disfruten de nuestra tierra», indicaba ayer el presidente de la asociación, José Luis Villares. Junto a él, unos ciento cincuenta socios se dieron cita este fin de semana en Arriondas para celebrar su asamblea general anual y, de paso, mostrar su apoyo al Ayuntamiento parragués, que pronto abrirá la primera área pública de autocaravanas del concejo.

En Asturias, explicó Villares, existen actualmente treinta y tres espacios de este tipo y, pese a ser una de las zonas que mayor volumen de turismo concentra, el Oriente solamente cuenta con cinco: Colunga, Ribadesella, Infiesto, la recientemente abierta en Llanes y «apenas cuatro plazas» en el aparcamiento de la estación de autobuses de Cangas de Onís. «El movimiento autocaravanista es imparable. Cada vez somos más y lo que intentamos es hacer ver a las corporaciones locales que deben aprovechar esta tendencia», insistía el presidente de Autocapa.

Abrir uno de estos espacios, agregó, «es muy sencillo y barato y puede suponer un gran cambio para los concejos, pues los autocaravanistas lo que pedimos son servicios y no nos importa pagar por ellos. Cuando estamos en una localidad comemos en restaurantes, pero también compramos en las tiendas y consumimos en los bares, además de echar combustible», apuntó. Lograr 'enganchar' a este tipo de viajeros, añadió, serviría además para alcanzar esa ansiada desestacionalización del turismo de la que cada vez se habla más.

Barrera problemática

A la urgente necesidad de contar con más áreas de autocaravanas en la comarca se suman los problemas que, según indicaron varios socios a Autocapa, está dando el espacio abierto hace aproximadamente dos años en la capital llanisca. «La barrera se estropea cada poco y, o no te deja entrar, o no te deja salir», explicó Villares. El problema llega cuando los afectados se ponen en contacto con la empresa que gestiona el área. «Son de Extremadura y te mandan ir hasta el Ayuntamiento, no tiene sentido y desanima a usarla», lamentó.