El Ayuntamiento de Piloña rechaza trasladar al centro de Infiesto el mercado de la feria

Hosteleros y comerciantes habían mostrado su malestar por la disminución de la clientela al trasladar el evento ganadero a las afueras

ENRIQUE CARBALLEIRA INFIESTO.

Infiesto cerró este lunes una nueva edición de sus ferias y fiestas de Santa Teresa, que dieron continuidad a las celebraciones de otoño abiertas por el festival de la Avellana. Los comentarios en la villa son positivos en líneas generales, aunque los hosteleros reconocen que en la jornada del Concurso Exposición se notó menos afluencia en el centro de la villa, debido al traslado de los eventos ganaderos al recinto de la piscifactoría. Precisamente han sido algunos de los comerciantes que traen sus puestos al mercadillo que se instala a lo largo de la calle Covadonga de Infiesto los que han mostrado su malestar con estos cambios, puesto que ahora se encuentran más alejados de la actividad ganadera que concentra un mayor número de personas ese día.

Algunos de ellos han reclamado incluso que se les ubique en la piscifactoría. El alcalde de Piloña, Iván Allende, no contempla esta posibilidad y los planes del Consistorio son los de seguir celebrando el mercadillo del día de la feria y el del festival de la Avellana en la calle Covadonga de Infiesto. «Cada evento tiene su público y creemos que también su ubicación adecuada para que todo funcione, como está ocurriendo en estas últimas ediciones», explicó ayer el regidor, matizando que «es comprensible que con el crecimiento de la feria algunos puedan creer que la situación iba a mejorar allí o que se podrían tener mejores resultados comerciales, pero no tiene porqué ser así». Pese a que este año la feria del sábado, tuvo lugar en la piscifactoría, su enorme repercusión y crecimiento hizo que también Infiesto estuviese abarrotado de gente.

«Había un gran ambiente y se pudo disfrutar de una jornada muy animada», añadió, «y siempre estamos abiertos a pequeños cambios que mejoren los eventos, como ocurrió este año con el traslado de la exposición de maquinaria agrícola a la piscifactoría, porque entendemos que son eventos que deben ir de la mano, pero otra cosa sería llevar el mercadillo a esa zona». Pese a que el cambio de los eventos ganaderos ha distribuido la presencia de visitantes en zonas más amplias de Infiesto, la opinión más extendida apunta a que el crecimiento de estas citas en la nueva ubicación repercutirá positivamente en toda la villa.

Este año se contó igualmente con el funcionamiento de un tren turístico que comunicó el centro de Infiesto con la zona de la piscifactoría. «Y lo cierto es que el sistema funcionó muy bien, puesto que el transporte estuvo abarrotado durante buena parte de la jornada», señaló Allende.

Con el traslado de los dos eventos ganaderos, ambas citas han experimentado un rápido crecimiento. Es algo que los propios ganaderos habían vaticinado en los últimos años. Los profesionales del sector fueron los que más reclamaron contar con una zona más amplia y con mejores comunicaciones a la hora de trasladar las reses. En la edición del viernes, el concurso ganadero contabilizó un importante aumento de cabezas de ganado a concurso, desde las poco menos de doscientas de los últimos años, hasta más de trescientas. En el caso de la feria de Santa Teresa, celebrada el sábado, el crecimiento ha sido aún más espectacular. Se calcula que este día acudieron unas dos mil cabezas de ganado, casi el doble que cuando la cita se celebraba en la plaza del ganado.

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