El Ayuntamiento de Ponga afronta su décimo año de prórroga por la deuda

El equipo de gobierno señala que «costará mucho tiempo que las irregularidades heredades dejen de ser un lastre» para el concejo

G. POMARADA BELEÑO.

Las cuentas siguen sin salir en el Ayuntamiento de Ponga y la deuda heredada de anteriores legislaturas está de nuevo detrás del desbarajuste. Así lo señalan desde el equipo de gobierno presidido por Marta Alonso (PSOE), que este 2019 volverá a prorrogar el presupuesto municipal. Se cumplen así diez años de sucesivas prórrogas, pues las últimas cuentas aprobadas datan de 2009. Ya el pasado año el gobierno municipal trató de sacar adelante unas cuentas actualizadas, pero se topó con un desfase entre gastos e ingresos, lo que se traduce en un resultado deficitario «imposible» de aprobar. La situación se repite este año en curso, explica la regidora, que lamenta que «haya más deuda que ingresos». «Se intentó hacer un presupuesto, pero los datos son aun peores porque se acordó pagar a más proveedores», señala.

En la práctica, trabajar con unas cuentas diseñadas diez años atrás supone que «todo se ralentice mucho. Tenemos que hacer encaje de bolillos», explica Alonso. Los últimos presupuestos aprobados ascendían a un total de 1,2 millones de euros y contemplaban partidas específicas para la realidad del momento, que en una década ha ido sufriendo alteraciones. Es el caso, indica la primera edil, de las partidas que deben ser consignadas a servicios antes inexistentes. «Son temas sociales, de junta de saneamiento o la residencia», ejemplifica. La adaptación de las cuentas obliga así al Ayuntamiento a recurrir a expedientes de generación y de transferencia de crédito. «Las retribuciones que antes eran para cargos y dietas las pasamos a partidas necesarias para los vecinos», dice Alonso.

Detrás de la situación económica del Consistorio está una deuda que, al inicio de la legislatura, se situaba en 1,5 millones, mientras que las facturas pendientes llegaban a los 300.000 euros. Casi cuatro años después, las cantidades se sitúan en 920.000 y 100.000 euros respectivamente, indica Alonso.

«Lo que antes iba a dietas lo pasamos a partidas necesarias para los vecinos», dicen

Desde el Ayuntamiento recuerdan que, por ley, el endeudamiento de las entidades locales no puede ser superior al 110% de los ingresos. En el caso pongueto, en el año 2017 era del 123,6% y en 2018 del 117, 57%. La alcaldesa defiende por ello la gestión realizada en este mandato, que ha permitido que «los impuestos ya no estén embargados, cumplimos con la estabilidad presupuestaria y la regla de gasto». Todo ello, afirma, «mejorando los servicios y sin subir los impuestos». Sin embargo, la losa económica sigue pesando sobre el futuro de las cuentas ponguetas. En las últimas semanas el equipo de gobierno ha procedido a la liquidación presupuestaria de 2018, que sitúa el remanente de tesorería en 177.356,89 euros. Al contrario que en otros consistorios, donde las cuantías se destinan a inversiones, en Ponga debe consignarse «a facturas pendientes de aplicación presupuestaria de ejercicios correspondientes a los gobiernos de Foro», lamentan. Esas facturas alcanzan un montante de 477.314,68 euros, cerca de 15.000 euros más que en 2017.

«Encontramos un desastre»

La explicación del incremento, apunta Alonso, es que al Ayuntamiento siguen llegando proveedores reclamando pagos pendientes de etapas anteriores. «Algunos no estaban ni en el programa contable, nos encontramos con un desastre cuando llegamos. Si demuestran que han hecho los trabajos hay que incluirlo», señala. En algunos casos, el abono de las facturas está llegando incluso a los juzgados. «Nosotros no podemos pagar sin un justificante, entonces la gente tiene que denunciar», explica sobre el mecanismo que evita al Ayuntamiento incurrir en una posible prevaricación. También detecta Alonso que detrás de ciertos casos se esconde una maniobra política, pues la representación legal de algunos proveedores coincide con la vinculada al Ayuntamiento en etapas anteriores, apunta.

A la luz de los datos, el equipo de gobierno estima que «costará mucho tiempo que las irregularidades y la deuda heredadas dejen de ser un lastre para el concejo», si bien «se está en la línea para la recuperación», dicen. Está previsto que el estado de las cuentas se aborde esta semana en el Pleno.

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