Cangas reúne dos mil kilos de queso

Laura Zapico, de Vega Ceñal, da a probar su Gamonéu del valle a la concejala Marife Gómez, Kubrat de Bulgaria, Carla Royo-Villanova, la edil Vanesa González y la diputada Paloma Gázquez. /  FOTOS: XUAN CUETO
Laura Zapico, de Vega Ceñal, da a probar su Gamonéu del valle a la concejala Marife Gómez, Kubrat de Bulgaria, Carla Royo-Villanova, la edil Vanesa González y la diputada Paloma Gázquez. / FOTOS: XUAN CUETO

La feria regional alcanza la docena de variedades y una treintena de puestos, que visitaron los príncipes de Bulgaria

G. POMARADACANGAS DE ONÍS.

Cangas de Onís demuestra este fin de semana por qué es considerada la capital quesera de Asturias a través de una feria de elaboradores llegados de toda la región. Hasta 29 queseros han acudido a esta decimosexta edición de la cita con una docena de variedades, con el Cabrales y el Gamonéu del valle a la cabeza en representación, con siete y cinco expositores respectivamente. Tampoco faltan los otros dos quesos con DOP, el Afuega l' Pitu y el Casín, así como una amplia oferta para todos los paladares, desde Los Beyos a Vidiago, Pría, Caxigón, Peñamellera, Picón y distintas mezclas de leches.

En total, los kilos puestos ayer a la venta superaron los dos mil, con precios entre los seis y los treinta euros y unas compras que fueron animándose a lo largo de la jornada. No obstante, los expositores que acuden a Cangas coinciden en que la feria es más un «escaparate» que un punto de grandes ventas. «Lo que no se vendió hasta ahora no se soluciona aquí», explicó un habitual de la cita comercial, Juan José Monje, de los peñamelleranos Quesos Monje. «Nosotros ya lo vendemos bien, pero estas ferias también ayudan», apuntó por su parte Laura Zapico, de la quesería Vega Ceñal, de Gamonéu del valle.

Para aquellas variedades menos conocidas y los elaboradores que dan sus primeros pasos en el sector supone además una oportunidad para dar a probar su producto. Es el caso de los jóvenes artesanos del Cabrales de la quesería Trestayeu. «Lo andamos todo, aquí es el segundo año que venimos. Esta feria fue además el sitio donde nos estrenamos», explicó Paula Arobes. La cuestión del nombre no es problema para el queso más caro del mundo, el Cabrales de la marca El Teyedu de Pepe Bada por el que ayer muchos se acercaron a preguntar al estand de la quesería Arangas. «Lo conoce todo el mundo, pero ese solo lo llevamos al certamen de Cabrales», contó Andrea Fernández, que dirigió en su lugar a los potenciales compradores a las tiendas de Cangas en las que despachan la pieza estrella durante todo el año. Los ganadores del último certamen cabraliego lanzaron además un aviso: participarán en el concurso del próximo sábado con ánimo de mejorar el segundo puesto conseguido hasta la fecha. «En este no solemos tener suerte, a ver este año», dijo la joven quesera.

Por la treintena de estands, que hoy continuarán abiertos en la plaza Camila Beceña, pasaron además dos clientes 'reales', la pregonera Carla Royo-Villanova y su marido, el príncipe Kubrat de Bulgaria. Ambos demostraron ser «amantes» del queso y se interesaron por las peculiaridades de cada variedad. Junto a ellos participaron en la inauguración la diputada nacional del PP Paloma Gázquez y la corporación canguesa.