Las canoas del Sella atraen a «350.000 turistas y generan 350 empleos»

Clientes de las empresas de turismo activo durante el descenso del río Sella. / NEL ACEBAL
Clientes de las empresas de turismo activo durante el descenso del río Sella. / NEL ACEBAL

Un estudio de las empresas de turismo activo analiza su impacto económico en la comarca y el grado de satisfacción y hábitos de los usuarios

GLORIA POMARADA ARRIONDAS.

El descenso del río Sella en canoa «es uno de los principales generadores económicos de la región». A esta conclusión apuntan los empresarios de turismo activo de la asociación Etapa tras realizar un análisis del sector en el que arrojan datos sobre el número de visitantes atraídos por la actividad, la generación de empleo o el impacto en establecimientos turísticos de la comarca oriental. Las estimaciones de la entidad, que aglutina según sus datos «a más de la mitad de las empresas que operan en el Sella», sitúan el número de personas que el pasado año bajaron el río en canoa en 350.000 usuarios. «Se consolida como una de las ofertas de ocio más demandadas tanto por nuestros visitantes como por la misma gente de la región», destacan desde Etapa, que recuerdan también el papel del descenso como «recurso para llenar y completar alojamientos en la zona del Oriente y región en general».

Otro de los aspectos destacados por los empresarios es el impacto de la actividad en el empleo y en los negocios de la comarca. «En estas fechas dan trabajo directamente a más de 350 personas y se calcula que generan empleo indirecto en más de cien empresas que prestan su servicio» a los negocios de turismo activo del Sella, dicen. Esas empresas locales en las que contribuyen a generar actividad son según su análisis una decena de compañías de alimentación, seis imprentas, cuatro comercios de serigrafía, seis de merchandising, seis de textil, otra media decena de transporte, seis ferreterías, cuatro embotelladoras, una decena de talleres de automóviles y seis de alquiler de vehículos, así como diseñadores, suministros de internet y de equipos y material técnico.

De forma indirecta, añaden, también los establecimientos hoteleros y la hostelería se ve afectada por su actividad, pues entienden que el turismo activo es un «recurso para llenar y completar alojamientos en la zona del Oriente y la región en general». Además, entienden la oferta de turismo activo como un elemento necesario para «dar sostenibilidad al mercado hotelero que se formó y fomentó todos estos años pasados».

Dos mil encuestados

El diagnóstico de la huella económica en la comarca se acompaña de una evaluación del grado de satisfacción de los propios clientes de las empresas del Sella. A lo largo de la tercera semana de este mes de agosto, los asociados de Etapa han realizado «más de dos mil» encuestas entre sus usuarios, una vez finalizado el descenso. Y los resultados, dicen, son positivos, con un 81,7% de los clientes que valoran la actividad como «excelente», frente a un 16, 6% que le dan un «bien» y un 0,3% que se debaten entre el «mal» y el «regular».

Un 92,7% de los encuestados señalaron además que realizar el descenso del Sella estaba entre sus «opciones» para visitar la región. En cuanto a las zonas donde se hospedan los usuarios, el sondeo revela que un 37,2% lo hace en la comarca oriental, frente a un 25% en el área central y un 8,9% en el Occidente. El resto corresponden a estancias fuera de la región. Todas ellas, indican los resultados de Etapa, presentan una media de 4,2 noches.

«El Sella es una máquina activa, generadora de emociones y recursos para la comarca de los Picos de Europa y para Asturias en general», sostienen desde la entidad. La iniciativa de realizar un diagnóstico de la situación mediante encuestas surgió este verano a raíz de las voces que, un año más, apuntaban a una masificación del río y la consiguiente petición de regulación de la actividad.

Desde las empresas locales asociadas a Etapa insisten en que «ninguno» de los operadores de la zona es partidario de esa regulación al entender que no existe una saturación en el Sella. Las jornadas de máxima afluencia, insisten, han sido «tres» en todo agosto.