El carbono 14 prueba que los restos de Argandenes datan del siglo VI

Trabajos arqueológicos en la necrópolis de Argandenes, en Piloña, en el año 2016. /  NEL ACEBAL
Trabajos arqueológicos en la necrópolis de Argandenes, en Piloña, en el año 2016. / NEL ACEBAL

Los investigadores señalan que la necrópolis piloñesa puede ofrecer aun más datos sobre los antiguos habitantes y la sociedad de la época

ENRIQUE CARBALLEIRA INFIESTO.

Los análisis realizados a los restos localizados en el yacimiento arqueológico piloñés de Argandenes, utilizando la técnica del carbono 14, han confirmado las previsiones de los investigadores y ratifican que la datación de estos restos se sitúa en torno al siglo VI. El dato resulta importante a la hora de definir el contexto histórico de los múltiples enterramientos localizados en esta necrópolis localizada en Piloña hace años de forma casual, cuando se excavaba para la instalación de un depósito de agua.

Aún resta mucho trabajo por hacer, pero estos datos, unidos a la enorme relevancia de los últimos vestigios aparecidos en la zona, auguran un futuro lleno de novedades para los científicos y de buenas noticias para el concejo piloñés, que ve confirmada, una vez más, la enorme riqueza histórica que esconden sus parroquias. El responsable de la investigación en Argandenes, el arqueólogo Rogelio Estrada, remarcaba estos días que el lugar podría ofrecer muchos más datos, sobre todo detalles concisos sobre sus antiguos habitantes, para aportar algo de luz a una de las épocas más oscuras de la historia de Asturias.

«La aportación del carbono 14 ha servido para confirmar lo que habíamos podido observar durante las excavaciones y despejar algunas dudas que teníamos en torno al conjunto del yacimiento. Los resultados encajaron perfectamente en las cronologías que teníamos establecidas», señaló Estrada. Ahora será necesario continuar con la labor, «porque en el tema de la cronología estamos hablando de horquillas muy amplias que no nos aportan mucho, pero que tampoco restan validez a las hipótesis que teníamos». Lo que parece claro es que los restos humanos que han aparecido en este enterramiento pueden ofrecer muchos más detalles «sobre sus características y las de la sociedad de la época».

Una brizna carbonosa permitió confirmar el periodo aproximado del enterramientoEl Ayuntamiento de Piloña ha habilitado una nueva línea de ayudas para los trabajos

En un primer momento se trató de confirmar una cronología tomando muestreos de los morteros, «pero nos dio un resultado fallido, porque las arenas utilizadas en la confección de la masa del cemento tenían restos de un incendio mucho anterior, quizás de cinco mil años antes de Cristo, así que aparecía un resultado completamente errático», explicó. Por suerte se localizó una «brizna carbonosa muy buena», que pudo ser utilizada finalmente para confirmar este período aproximado del enterramiento. Las investigaciones deberán continuar ahora abordando diferentes líneas de trabajo, «con nuevos muestreos según avance la labor y nosotros progresemos en la redacción de la memoria final».

Los importantes hallazgos localizados en Argandenes hacen obligatorio un largo proceso de investigación multidisciplinar, para que los restos humanos y también los muchos objetos hallados en la zona exterior del enterramiento puedan seguir ofreciendo información sobre una época de la historia de Asturias poco conocida pero que, sin embargo, se sitúa muy próxima a grandes acontecimientos como la misma batalla de Covadonga.

Más en Antrialgo y El Sidrón

El Ayuntamiento de Piloña, consciente de la importancia de estos resultados, ya ha establecido una nueva partida de ayudas para las próximas excavaciones que este mismo año se desarrollarán tanto en este yacimiento como en el de Antrialgo. En este último se desenterró el pasado verano un destacado asentamiento castreño con restos de una muralla y edificaciones defensivas.

«En esta campaña hemos habilitado una partida de diez mil euros que podrá ser utilizada para desarrollar estas nuevas investigaciones en los yacimientos del concejo. Consideramos que Piloña es un municipio con unos vestigios históricos realmente extraordinarios y debemos garantizar su investigación», señaló ayer el primer edil, Iván Allende.

Prueba de este interés por la investigación de sus tesoros arqueológicos, el municipio piloñés firmaba hace tan solo unos días un protocolo para la difusión e investigación del yacimiento neandertal del Sidrón, en el que también participan el CSIC, la Universidad de Oviedo y el Gobierno asturiano.