El acceso a catorce enclaves de Picos quedará restringido

El acceso a catorce enclaves de Picos quedará restringido

Los visitantes podrán acceder a más de 20.000 hectáreas, pero se necesitarán permisos para Comeya, el bosque de Pome o los macizos

GLORIA POMARADA COVADONGA.

Los espacios cerrados al público, aquellos regidos por autorizaciones o las carreteras con circulación permitida son algunos de los aspectos que regula el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional de los Picos de Europa en su propuesta de zonificación. Esta herramienta de gestión, común al conjunto de parques nacionales, determina el uso «más o menos intenso que puede realizarse en cada una de las zonas» y vertebra el territorio «según las distintas actividades que se puedan llevar a cabo en función de las características ecológicas, estado de conservación y fragilidad de las diferentes áreas», establece la propia red.

La ordenación llega así al primer parque nacional de España de la mano del PRUG, que delimita cada una de las zonas en cinco grados de protección: reserva, uso restringido, uso moderado, uso especial y asentamientos tradicionales. Según el documento que saldrá a información pública a comienzos de año, al que ha tenido acceso este periódico, un total de 27.476 hectáreas de la vertiente asturiana del espacio protegido quedarán zonificadas.

La máxima protección corresponde a las reservas, cerradas a todos los visitantes y que, en el caso asturiano, alcanzan más de 267 hectáreas. En esa zona se incluyen los cauces bajos del Río Dobra, Pelabarda, Junjumia y Pomperi por la presencia de brezales, prados, manantiales o robledales. El acceso estará prohibido «salvo fines científicos o de gestión y, en caso necesario, de salvamento, policía y vigilancia ambiental», recoge el documento. Lo mismo ocurrirá en la zona del helero del Jou Negro, bajo la pared norte de Torrecerredo. «Su situación, a unos veinte kilómetros de la costa, hace que este nevero proveniente de los restos de un glaciar sea considerado extremadamente singular», destaca el PRUG sobre el motivo de la protección.

En el segundo nivel, correspondiente al uso restringido, quedarán comprendidos un total de catorce espacios asturianos y 6.610 hectáreas. Serán los tres macizos -de Ándara, Los Urrieles y Cornión-, canales del Cares, la sierra de Beza, el bosque de Pome, el cañón del río San Esteban, la cuenca del río Mildón, la vega de Comeya, el picu La Rasa, el estanque de La Mina, el Llagu Rasu, el lago de Moñetas, el Enol, el Ercina y la Turbera de Ercina. En estas zonas quedará prohibido el tránsito, con excepciones que pueda regular el propio documento.

En un tercer nivel está el uso moderado (ZUM), que engloba la mayor parte del territorio asturiano de Picos, hasta un total de 20.109 hectáreas que se reparten entre los concejos de Amieva, Cabrales, Onís, Cangas y las dos Peñamelleras. A esas zonas, a las que se atribuye capacidad para soportar el recreo al aire libre y actividades interpretativas, sí se podrá acceder libremente a pie y en coche por pistas y carreteras.

En un parque como Picos, con actividad económica e infraestructuras, se reconocen también una quincena de zonas de uso especial, «aquellas que albergan las construcciones y servicios esenciales para la administración del Parque y los visitantes». Entre ellas se encuentra el aparcamiento de Buferrera, las terminales del funicular de Bulnes y las carreteras CO-4, N-621 a su paso por Peñamellera Baja, la AS-264 a Sotres y la CA-1 entre esa misma localidad cabraliega y Poncebos. También quedan integradas en esa categoría la presa La Jorica, las centrales eléctricas de El Restañu y Poncebos y los canales que la suministran, la antena de Caballar y las líneas eléctricas de Deva y Poncebos.

Los Picos de Europa presentan además otra peculiaridad, al tratarse del principal parque con población de todo el país, con la excepción de la pequeña pedanía de Villarreal de San Carlos en Monfragüe. Así, son cinco las zonas de asentamientos tradicionales que se reconocen en el PRUG para la vertiente asturiana: Sotres, Bulnes, Camarmeña-Poncebos, Tielve y Covadonga. Bajo ese nivel de zonificación quedan comprendidos tanto los pueblos y núcleos habitados por población no dispersa como sus áreas de servicios, cultivo y praderías aledañas. El plan rector solo podrá regular las actividades que puedan afectar al Parque Nacional, mientras que el «acceso peatonal y el tránsito de vehículos motorizados y artefactos mecánicos por pistas es libre».

Entorno de Covadonga

Uno de los enclaves del Parque Nacional con una zonificación más compleja es el entorno de Covadonga y los Lagos. Los cuerpos de agua de Enol y Ercina se restringen, mientras que el área de servicios y aparcamiento de Buferrera es considerada de uso especial, al igual que la carretera CO-4. El Real Sitio, por su parte, se cataloga como población.

El PRUG posibilita, además, la prohibición de acceso a vehículos privados en la carretera a los Lagos y su limitación en número o en base a criterios cualitativos, como su calificación energética. Los autorizados, como ganaderos, sí podrán seguir circulando. Para el conjunto del Parque, el plan contempla también cupos máximos de visitantes.

 

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