A la caza del dueño de perro incívico por Cangas de Onís

El alcalde de Cangas de Onís con un grupo de niños esta mañana./Xuan Cueto
El alcalde de Cangas de Onís con un grupo de niños esta mañana. / Xuan Cueto

Ochenta niños del campamento de verano colocan carteles en los excrementos para concienciar a los propietarios

GLORIA POMARADA

Los niños de Cangas de Onís no pueden disfrutar con libertad de los espacios verdes de la ciudad y los excrementos de perro son los culpables. «El otro día en una carrera de sacos un niño se cayó encima de una caca», explica Aida Sánchez, responsable del campamento de verano organizado por Fusión y promotora de una iniciativa encaminada a despertar la conciencia de los propietarios de mascotas. Cerca de ochenta pequeños armados con cartulinas, palillos y rotuladores se lanzaron esta mañana a las calles de la ciudad para marcar mediante carteles pinchados en los propios excrementos los restos no recogidos por los dueños incívicos. «Vi que habían hecho algo así en Arriondas en invierno y me llamó la atención», indicó Sánchez sobre el origen de la idea, que ha calado entre los jóvenes.

Desde primera hora de la mañana, divididos en tres grupos de 26 niños, las patrullas recorrieron el paseo fluvial, los alrededores de la iglesia y la calle San Pelayo antes de reunirse en el parque de La Riera. «Cangas está muy sucio, cuando estamos jugando pisamos las cacas», apuntó Jimena Martínez, de 7 años. «Hay muchas cacas y las pisamos, hay que cuidar la naturaleza y Cangas tienen que estar limpia», añadieron Miguel Rodrigo y Abelardo García, de 7 y 6 años respectivamente. «Te pasas el verano diciéndoles que recojan la basura y luego vas al parque y te encuentras con todo esto», lamentó la monitora.

El balance de carteles colocados, más de una treintena, corrobora la apreciación de los niños. «Nosotros encontramos siete cacas», explicaron Pelayo Peruyera y Pedro Peña. Por ello, instan a los propietarios de los canes a «recogerlo siempre». «Mi güela tiene perro y siempre lo recoge», ejemplificó Paula Palacios, un modelo de conducta que animó a seguir al resto de adultos.

El mismo mensaje trasladaron los niños al alcalde cangués, José Manuel González Castro, con quien se reunieron en el Ayuntamiento una vez finalizada la inspección. «Cuando tu mascota hace caca hay que recogerla porque todos queremos tener la ciudad limpia», respaldó el primer edil. Esa norma básica de civismo cuenta ahora con unos vigilantes dispuestos a hacerla cumplir a rajatabla en Cangas.