Celorio planta una hoguera colosal

Más de dos horas necesitaron los plantadores para que la cima de la hoguera mirara al cielo. / N. ACEBAL.
Más de dos horas necesitaron los plantadores para que la cima de la hoguera mirara al cielo. / N. ACEBAL.

Los romeros levantaron un eucalipto de más de 38 metros de largo y 3.000 kilos de peso, que habían talado en el bosque de El Toral

GUILLERMO FERNÁNDEZLLANES.

Los vecinos de la localidad llanisca de Celorio iniciaban en la tarde de ayer los festejos en honor a la Virgen del Carmen con la plantación de la hoguera, un colosal eucalipto de 38,5 metros de largo y 3.000 kilos de peso. Necesitaron más de dos horas para poner el árbol en pie y la ayuda de un centenar de brazos, cuatro 'jorquetos' y otras tantas cuerdas.

A las nueve de la mañana, lugareños y veraneantes abandonaban el pueblo para cortar el eucalipto en el bosque de El Toral. Marcharon acompañados por el gaitero riosellano Rigu Suárez y el tamboritero llanisco Paul Balmori. La operación resultó más complicada de lo previsto y la comitiva regresaba a Celorio cerca de las cuatro de la tarde. Entre los asistentes se encontraba el niño Néstor Díaz, que deleitó a la concurrencia con diversas canciones asturianas.

Como es tradición, gracias a la generosidad de José Robledo, gerente del restaurante El Arco, los esforzados romeros fueron invitados a una contundente espicha con una de las especialidades de la casa para esta ocasión: garbanzos fritos. Además se sirvió arroz con salchichas, bollos preñaos, tablas de quesos, bocadillos variados y mucha sidra.

Un par de horas más tarde, la hoguera llegaba a la plaza de la Iglesia. José Carlos Lledías se encargó de preparar las cuerdas, una labor que heredó de Paco el de Romano y Esteban Llaca. A la cima del eucalipto se amarraron las banderas de España y Asturias y atendiendo a las voces de Esteban Cue se iniciaba la plantación, que congregó a casi un millar de espectadores. Para acomodar la llegada del árbol al profundo hoyo, más de una decena de rapaces colaboraban arrimando piedras y tierra con la ayuda de palas y azadas.

En las labores propias de izado de la hoguera, los mozos sintieron el aliento de un grupo de niñas y mozas que, a la puerta de la iglesia de San Salvador y acompañadas al tambor por la lugareña Patricia Gavito, entonaban las tradicionales coplillas para que no decayera el ánimo de los plantadores.

Y, a pocos minutos de que la noche ganara el pulso al día, los socios de la fiesta del Carmen participaron en la degustación de una parrillada elaborada por Luis Obeso 'El Páxaru' y Monchu Cue. Los dos cocineros, con diez sacos de carbón vegetal, llevaban horas preparando 140 costillares y 400 chorizos criollos.

Las fiestas en honor a la Virgen del Carmen continúan en Celorio el próximo domingo con la celebración del día grande y un programa de actos que incluye las Mañanitas, traslado de los ramos, misa, procesión a orillas del Cantábrico, concierto y bailes regionales. Y a principios de agoto se celebra el Bollu.

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