El colegio de Infiesto se apunta a las nuevas formas de aprender

Profesores de la delegación española durante su visita a Italia. /  E. C.
Profesores de la delegación española durante su visita a Italia. / E. C.

Tras el viaje de una maestra a Italia, el centro explora métodos para desarrollar la autonomía de los niños

ENRIQUE CARBALLEIRA INFIESTO.

Los estudiantes del colegio público L'Ablanu de Infiesto están comenzando a recorrer nuevos caminos pedagógicos. Gracias a la visita que hace algunas semanas realizó una docente del centro a tierras italianas, el encuentro con las aulas quizás ya nunca vuelva a ser el mismo. La protagonista de esta iniciativa es la maestra Susana de Iscar, que se encarga de alumnos del ciclo de Infantil. Recientemente fue seleccionada en la fase final de los prestigiosos premios Educa. Estos galardones buscan reconocer a aquellos profesionales que viven y disfrutan de su trabajo, educan para la vida a su alumnado y se involucran al máximo en todo el proceso educativo, tanto dentro como fuera del aula.

Gracias a este interés por cambiar las cosas, el centro piloñés está a punto de desarrollar una iniciativa buscando nuevas formas de enseñar y, sobre todo, nuevas formas de aprender.

«El viaje resultó todo un descubrimiento. Tuvo lugar ahora en diciembre, gracias a un viaje planificado con una asociación catalana, que cuenta con la colaboración de la Consejería de Educación del Gobierno de esta autonomía», explica la docente. En la expedición tomaron parte profesores llegados desde distintos lugares de España.

Una vez en Italia, «tuvimos la oportunidad de conocer escuelas con un papel muy destacado en la metodología activa», indica. Se trata de colegios ubicados en la Toscana, en lugares como Lucca, Reggio Emilia y Bolonia, con una gran experiencia en las nuevas formas de aprender. «Para mí ha sido un viaje determinante porque ha supuesto un cambio en mi labor como docente», reconoce De Iscar. La disposición de las aulas es completamente distinta a lo que conocemos en nuestros colegios, «y también resultan más sencillas y de esta forma se evita la sobre estimulación de los chavales».

¿Qué se logra con estos cambios? «Pues sobre todo que los alumnos se conviertan en niños mucho más autónomos». Es decir, «participan de forma muy directa y los profesores no son los protagonistas». Los alumnos de entre 3 y 6 años son los más indicados para que desarrollen estas nuevas capacidades y comprueben estas metodologías educativas.

Ya se están comenzando a aplicar estos cambios en Infiesto para testar la respuesta de los alumnos «porque quizás la metodología actual se encuentra un tanto anclada; los chavales no pueden permanecer sentados todo el día con sus fichas», añade.

Según señala la profesora del centro piloñés, «en la organización del viaje resultó fundamental la maestra y pedagoga Sonia Iozelli, que durante más de treinta años ha sido responsable de los servicios educativos para la primera infancia del Ayuntamiento de Pistoia». Se trata de una persona «que estima la escuela y lucha por ella y por la defensa del derecho a la educación de todos los niños y niñas».

 

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