Comienza el derribo de las viviendas sociales de la zona del tanatorio llanisco

Maquinaria en las viviendas del tanatorio de Llanes. /  NEL ACEBAL
Maquinaria en las viviendas del tanatorio de Llanes. / NEL ACEBAL

Los trabajos corren a cargo del Principado, propietario de unos inmuebles en visible estado de deterioro desde tiempo atrás

G. P. / L. R. LLANES.

Las obras de derribo de las viviendas sociales de Llanes cercanas al tanatorio ya están en marcha. El inicio de los trabajos, que corren a cargo del Principado por ser de su propiedad, se producía esta misma semana y han comenzado por la parte más próxima al cementerio. El camino hasta la demolición ahora en marcha ha sido largo: hace dos meses finalizaba el desalojo de los inmuebles, en situación de visible deterioro desde tiempo atrás. En abril el Ayuntamiento llanisco concedía la licencia que ha permitido al Gobierno autonómico proceder al derribo, una medida con la cual pretende el Consistorio «recuperar una zona que se había ido degradando año tras año en los últimos tiempos». Desde el cuatripartito han venido denunciando en los últimos meses «obstáculos» en sus planes de «acabar con el foco de insalubridad creado en las viviendas y su entorno», lo que a su entender ofrecía «una mala imagen del lugar». Según recordaban desde el propio equipo de gobierno en abril, un informe municipal confirmó el mal estado de las edificaciones, apreciación que los llaniscos ya venían señalando. Ese documento oficial permitió «constatar que el origen de todos los problemas tenía su punto de partida en un deficiente diseño del saneamiento, que provocaba numerosas humedades en las casas», apuntaron desde el Ayuntamiento. No obstante, también depositaron parte de la responsabilidad en los moradores de las viviendas por su «dejadez en el cuidado» tanto de los propios inmuebles como del entorno. «Acabaron por convertir el barrio en un espacio muy degradado», afearon.

Las familias fueron realojadas en otros inmuebles en los últimos meses y desde el Ayuntamiento también se procedió a tapiar las entradas. El fin último de la intervención impulsada desde el Consistorio pasa por «restaurar y rehabilitar un espacio que se ubica en una zona especialmente sensible» por su cercanía al tanatorio.