A la conquista del reino astur

Los profesores Luisa de la Cueva, Carmen Juan, Beatriz Rodríguez, Diego Purón y Laura Fresno. /  E. C.
Los profesores Luisa de la Cueva, Carmen Juan, Beatriz Rodríguez, Diego Purón y Laura Fresno. / E. C.

El colegio L'Ablanu alberga criptas, mazmorras y mercados que ayudan a los pequeños a fijar conocimientos de forma práctica Los escolares de Infiesto aprenden historia recreando escenarios y tradiciones

ENRIQUE CARBALLEIRA INFIESTO.

El colegio L'Ablanu de Infiesto concluye estos días un destacado proyecto desarrollado durante todo el curso y que ha permitido a sus alumnos participar en un auténtico viaje en el tiempo, a la vez que adquirían conocimientos sobre su historia y su cultura. El proyecto, que ha contado con la implicación del profesorado y de todo los alumnos, ha consistido en acercarse al Reino Astur desde muy diferentes aspectos y contando en todo momento con actividades prácticas que han incluido la organización de talleres. De esta forma, diferentes localizaciones del centro escolar han sido decoradas por los alumnos y profesores, representando los ambientes de aquellos lejanos tiempos de la monarquía asturiana. Algunas zonas hacían de establos, otras de plaza y mercado, de criptas, calabozos o de galería de retratos de los diferentes reyes astures.

La forma de trabajar fue por tutorías. A cada una de ellas le correspondía un rey o una reina y, a partir de ahí, comenzaban a trabajar de diferentes formas. «Por ejemplo se elaboraron los respectivos escudos y estandartes», explica Beatriz Rodríguez, una de las profesoras implicadas en el proyecto, junto con Luisa de la Cueva, Carmen Juan, Diego Purón y la directora del centro, Laura Fresno. La profesora aclara que «la distribución del colegio por zonas también resultó muy positiva, pues los chavales tenían visualizado el castillo, el bosque, el monasterio o incluso los monumentos». Otro aspecto que ayudó a la inmersión de los estudiantes en la historia de Asturias fueron las visitas programadas. En la parte final del curso se pusieron en marcha diferentes talleres relacionados con este 'centro de interés', como se denominan este tipo de iniciativas educativas. «Trajimos a un panadero para que impartiese un taller a los alumnos en el que prepararon pan de escanda. Lo pasaron muy bien y los resultados fueron muy buenos», comenta Rodríguez, destacando igualmente que «cada clase tenía libertad para trabajar la iniciativa de la forma que quisieran».

Tampoco faltaron otros talleres en los que los alumnos pudieron preparar amuletos, alfarería o aprendieron a realizar trenzados. La parte final contó incluso con una actividad de 'scape room', centrada también en esta etapa histórica asturiana. Tras todo un curso en el que los chavales han podido participar de forma tan activa en este proyecto, sus conocimientos sobre la historia asturiana son ahora mucho más amplios y lo mejor es que los han adquirido de una forma entretenida y lúdica.