Los consistorios piden que se convoque la mesa sobre la regulación de canoas

Un grupo de personas realiza el descenso del Sella aprovechando el buen tiempo de los últimos días. /  JUAN LLACA
Un grupo de personas realiza el descenso del Sella aprovechando el buen tiempo de los últimos días. / JUAN LLACA

Los gobiernos ribereños reclaman que se les consulte antes de llevar a cabo cualquier cambio en la normativa para el uso del río Sella

LUCÍA RAMOS ARRIONDAS.

Con la llegada del buen tiempo, muchas personas se acercan hasta los concejos ribereños del Sella para realizar el descenso del río en canoa, una de las actividades más tradicionales de la zona. Como ya sucediese el pasado año, el grupo parlamentario de IU en la Junta volvía a poner sobre la palestra, hace unos días, la «problemática» de la saturación del mismo en determinadas fechas. Ya en 2017, el Principado se comprometía a atajar la situación y convocar una mesa de trabajo «a la mayor brevedad posible» para abordar el estado del río. No obstante, casi un año después, ni las empresas, ni los consistorios implicados ni la Confederación Hidrográfica del Cantábrico tienen constancia de que dicha mesa se haya convocado.

Preocupados por cómo una decisión unilateral podría afectar a los negocios locales y al turismo, los regidores de Parres, Cangas de Onís y Ribadesella coinciden a la hora de exigir que antes de dar cualquier paso se invite a todo los actores implicados a sentarse y dialogar. Un encuentro que ahora mismo está en el aire, pues el pasado jueves el consejero de Medio Ambiente, Fernando Lastra, reconocía que «no está previsto convocar a los ayuntamientos afectados, ni a los empresarios, ni a la Confederación Hidrográfica, dado que es la propia Confederación el organismo competente en esta cuestión». Desde la entidad aludida, por su parte, no se mostraron de acuerdo con las palabras del consejero, si bien rehusaron posicionarse, aludiendo al previsible cambio en la directiva tras la llegada de los socialistas al Gobierno central.

Así las cosas, el alcalde de Cangas de Onís, el popular José Manuel González Castro, recalcó que antes de tomar ninguna decisión, «lo primero es hacer un estudio» para comprobar que efectivamente haya un problema. «Necesitamos que se convoque ya una mesa en la que estemos todos presentes: Principado, empresas y ayuntamientos para determinar cuál es la situación real. No se puede tomar una decisión a la ligera», advirtió.

El regidor parragués, el socialista Emilio García Longo, por su parte, rechazaba ayer que en la actualidad el Sella esté masificado, como defienden los diputados de IU. «Más allá de que en días específicos pueda haber una mayor afluencia, no creo que estemos ante un caso de masificación del río, no estoy de acuerdo», aseveró. Y como su colega cangués, exigió que «antes de adoptar ninguna medida, se convoque la mesa, se hable con los sectores implicados y, a partir de ese debate, se vea cuál es el resultado de todo esto. Lo que está claro es que no se puede hacer nada de forma unilateral», recalcó.

Embarcadero en Ribadesella

Finalmente, la alcaldesa de Ribadesella, la forista Charo Fenández Román, sí reconocía que «quizás algún día haya demasiadas canoas y no se da la mejor imagen del Sella», pero señaló igualmente a una mesa para poner en común a todos. «Antes de hacer nada hay que tener en cuenta a todo el mundo», apuntó. Y recordó que desde el Consistorio riosellano ya están trabajando para mejorar la imagen que los visitantes se llevan del río y su entorno. «Estamos intentando mejorar la imagen del descenso con el nuevo área de desembarque, pero no estamos teniendo ningún apoyo por parte de otras administraciones, así que en este sentido no nos pueden decir nada», subrayó.