Los controles de los chiringuitos ilegales del Sella se «intensificarán»

Barra y sillas de un puesto a orillas del río Sella durante el pasado verano. / NEL ACEBAL
Barra y sillas de un puesto a orillas del río Sella durante el pasado verano. / NEL ACEBAL

Administraciones y empresarios se reúnen en la Delegación del Gobierno para coordinar la hoja de ruta de la vigilancia en el río

G. POMARADA LLANES.

Apenas diez días después de que la Policía Local de Cangas de Onís desmantelase tres chiringuitos ilegales a orillas del río Sella, las administraciones implicadas en los controles, junto con empresarios y fuerzas y cuerpos de seguridad, se reunieron ayer en la Delegación del Gobierno, en Oviedo. Fue el primer encuentro de la temporada entre los distintos actores, entre los cuales estuvieron representados los ayuntamientos de Parres, Cangas de Onís y Ribadesella, Principado, Confederación Hidrográfica del Cantábrico, Guardia Civil y la Mesa de Turismo de FADE, según señalaron a este periódico fuentes presentes en la sesión de trabajo. De esa reunión salió el compromiso de «intensificar la coordinación para controlar la actividad», así como mantener un segundo encuentro en próximas fechas, indicaron.

El diagnóstico de la situación es compartido y apuntan a que los chiringuitos ilegales «no contribuyen a dar buena imagen» en el río más turístico de la comarca. Ya el pasado año 2017 las partes implicadas mantuvieron un primer encuentro para afrontar de forma conjunta la problemática y coordinar su vigilancia. Entonces, la sesión se celebró en marzo y en los meses sucesivos se intensificaron las redadas, efectuadas desde la Semana Santa.

Esta primavera, desde los ayuntamientos de Cangas de Onís y Parres manifestaron a este periódico su voluntad de repetir las patrullas de vigilancia dada la «efectividad» de la temporada anterior. Sin embargo, desde Ribadesella consideraron en ese momento que el problema en su territorio estaba resuelto, al desmantelar el pasado verano su único negocio ilegal.

Coincidiendo con el viernes de Piragües, el problema volvía a ponerse sobre la mesa, al detectar agentes de la Policía Local canguesa tres chiringuitos sin licencia. El primero fue localizado en la zona de Remolina y su propietario logró escapar antes de que los efectivos se personasen en el emplazamiento. Lo mismo sucedió con un segundo chiringuito de la misma zona, concretamente en la parte trasera de la finca del Aquasella. Un tercer individuo, vecino de Arriondas, sí fue identificado junto a un tercer chiringuito, en el Pocín de Leo. En la intervención la Policía Local incautó cerveza, sidra, refrescos, tinto de verano y agua, así como mostradores, una carpa con toldo, calderos de goma y otros utensilios como bridas o abridores.