«Teníamos la corazonada de que íbamos a dar un premio gordo pronto»

Irene Valdés, Joaquín González y Virginia González, trabajadores de la oficina, con el cartel del premio. /  E. C.
Irene Valdés, Joaquín González y Virginia González, trabajadores de la oficina, con el cartel del premio. / E. C.

La dueña y los empleados de la Administración de Lotería número 2 de Llanes celebran el premio de un millón de euros repartido este martes

L. RAMOSLLANES.

«No podíamos estar más felices». Con estas palabras intentaba manifestar ayer la propietaria de la Administración de Lotería número 2 de Llanes, Paloma Ania, la alegría que supuso para ella saber que el boleto premiado con un millón de euros durante el sorteo del Euromillones de este martes se había sellado en su establecimiento. Aunque al cierre de esta edición el afortunado propietario de la combinación ganadora no se había presentado en la oficina, la dueña y los empleados quisieron celebrar la buena suerte.

Y es que, según indicaba Ania, desde que ella se hiciera cargo de la administración, en enero del pasado año, había repartido numerosos premios de menor entidad, pero nunca uno tan importante como el de esta semana. Eso sí, aseveró que llevaba varios días con la 'sospecha' de que algo así iba a suceder. «Teníamos la corazonada de que íbamos a dar un premio gordo pronto, pues llevábamos una racha de premios pequeños y eso, según me explicaron los anteriores propietarios de la administración, Dulce y Tomás, con quienes estuve trabajando antes de obtener mi licencia, suele indicar que se acerca una cantidad importante», explicó, exultante.

En cuanto a la identidad del nuevo millonario, la propietaria de la oficina reconoció no tener ni idea. «Este pasado fin de semana se celebraron las fiestas de La Guía y vino muchísima gente de fuera, como sucedió también el lunes al ser festivo, así que podría ser alguien de Llanes, pero también de cualquier otro sitio», indicó. Y recalcó cómo «las fiestas suelen dar buena suerte, pues además en el concejo hay mucha tradición de comprar lotería para celebrar». Así las cosas, y mientras colgaba los carteles indicadores del premio, Ania confió en que éste atraiga a nuevos clientes.