«Coya es el origen del Descenso»

Janel Cuesta, Alberto Estrada, Emilio García Longo, Elías Llano y Juan Manuel Feliz. /  E. CARBALLEIRA
Janel Cuesta, Alberto Estrada, Emilio García Longo, Elías Llano y Juan Manuel Feliz. / E. CARBALLEIRA

Un verano de 1929 el catalán llegó al pueblo con una piragua plegable que usó para bajar el Piloña, dando origen a la prueba deportiva que llevó luego al Sella La localidad piloñesa rememora la figura del fundador Dionisio de la Huerta

ENRIQUE CARBALLEIRA INFIESTO.

Dionisio de la Huerta Casagrán nació en Barcelona en 1899, de padre asturiano, de Coya, y madre catalana. Su vida giró en torno a la ciudad condal y a Asturias, donde pasaba sus veranos, tanto en Gijón como en la casa que poseía en la parroquia piloñesa. Esta casa, llamada 'La Huertona' sigue constituyendo uno de los tesoros de esta localidad cuyos vecinos, agrupados en el colectivo Roblón de Coya, quisieron ayer reconocer al fundador del Descenso Internacional del Sella. A comienzos de junio de 1929 Dionisio se dirigía desde Barcelona hacia Asturias para disfrutar de sus vacaciones. En un escaparate de Almacenes El Siglo vio un piragua plegable. Le pareció que se podía transportar con relativa facilidad, así que la compró probablemente con la idea de navegar por el río Piloña. Pocos días después, en compañía de algunos amigos, cubrieron el tramo entre Coya e Infiesto. A partir de ese momento, De la Huerta y otros entusiastas decidieron llevar la iniciativa al río Sella, partiendo de Arriondas. Fue el nacimiento del Descenso del Sella.

Debido a la importancia de aquel primer descenso que partió de Coya, una de las sorpresas que se desvelaron en este acto fue la intención de realizar una ruta a pie, junto al río, para conmemorar ese trayecto. Aún no hay fecha fija para la iniciativa, pero se pretende que se pueda desarrollar durante la semana previa al Sella. La encargada de anunciar esta ruta fue la presidenta de El Roblón, Mar Martino, quien tomó la palabra para reivindicar, de forma muy rotunda, que «el origen del Descenso del Sella está en Coya, que quede muy claro».

Al acto que ayer se celebró en la localidad piloñesa no quisieron faltar los miembros de la Asociación de Amigos de Dionisio y el comité organizador de la prueba, el CODIS, con su presidente, Juan Manuel Feliz, formando parte activa del programa de actos. A la convocatoria también acudieron el alcalde de Parres, Emilio García Longo; el concejal de Deportes de Piloña, Elías Llano, y el alcalde de Coya, Arturo Valiente.

Los vecinos de la localidad respondieron muy positivamente a la convocatoria y el salón de actos llenó todas sus plazas. También se inauguró una interesante exposición que recoge numerosas imágenes y algunos artículos en torno a la figura del fundador de Les Piragües.

Otro de los momentos especiales lo constituyó la sorpresiva aparición de un cabezudo con la imagen de Dionisio que posó con los presentes. Toni López, uno de los miembros de El Roblón, explicó que la iniciativa de este acto de homenaje surgió tras la invitación recibida para que los vecinos de la localidad tomasen parte con sus disfraces y personajes en el desfile del Descenso de este año. Los asistentes pudieron escuchar muchas anécdotas interesantes y datos poco conocidos de Dionisio, algunos poco agradables, como el periodo en el que tuvo que permanecer oculto en un desván, durante la Guerra Civil.

Juego del 'Pasapiragua'

Algunos de estos detalles fueron explicados por su biógrafo, Janel Cuesta, también presente en el acto. Cuesta destacó que De la Huerta era en realidad «muy catalán, por su forma de ser, pero un enamorado de Asturias». La promoción que realizaba del Principado en todo el mundo era constante, «porque para él era lo más bonito del mundo». Otro detalle lleno de humor que dejó la velada fue la organización de un juego denominado 'Pasapiragua', en el que se planteaban interrogantes sobre distintos aspectos relacionados con el Descenso. El primero en jugar fue el mismo presidente del CODIS. La celebración contó además con la proyección de un documental sobre la figura del homenajeado y finalizó con la entrega de dos reconocimientos por parte del CODIS y de la Asociación de Amigos de Dionisio a El Roblón.