Cuatro detenidos por apuntar con una escopeta a conductores en la A-8

Momento de la detención del grupo de jóvenes en el acceso a Ribadesella, a la altura del cuartel. / E. C.
Momento de la detención del grupo de jóvenes en el acceso a Ribadesella, a la altura del cuartel. / E. C.

La Guardia Civil dio el alto al grupo de jóvenes en el centro de Ribadesella, tras recorrer la autovía del Cantábrico sembrando el pánico

JUAN GARCÍARIBADESELLA.

La autovía del Cantábrico a su paso por el Oriente fue ayer escenario de un episodio a la altura de esas películas y videojuegos que aúnan velocidad y violencia. Cuatro jóvenes emprendieron un viaje por la A-8 armados con una escopeta con la que se dedicaron a sembrar el pánico entre los conductores, a los que apuntaban por la ventanilla mientras circulaban a la altura de Llanes, en dirección Oviedo. Según relató el alcalde de Ribadesella, Ramón Canal, «incluso llegaron a realizar disparos contra alguna señal de tráfico». A las once y cuarto de la mañana la Central de Operaciones de Tráfico de la Guardia Civil de Oviedo (COTA) recibió la llamada de alerta y de inmediato se procedió a movilizar a los agentes para dar el alto al vehículo, un turismo blanco.

El coche en el que viajaban los cuatro infractores fue avistado por un automóvil camuflado de la Benemérita que circulaba justo detrás de ellos. Lo siguieron y cuando salieron en el enlace de Lloviu dieron el aviso al cuartel de Ribadesella para interceptarlos en la misma villa. De este modo, la Guardia Civil dispuso un operativo de seguridad en plena travesía de la N-632, a la altura del cuartel. Como los delincuentes portaban armas, el recibimiento se llevó a cabo de igual manera, pistola en mano, según relataron los testigos. «Obviamente el control se realizó con armas por lo que pudiera ocurrir», explicó Canal.

Una vez fuera del coche, se procedió a la detención de los cuatro jóvenes, así como a la incautación del arma, una carabina de aire comprimido de la que es titular uno de los ocupantes del turismo. En el operativo participaron patrullas de Tráfico de Ribadesella y Seguridad Ciudadana de Llanes.

300 euros de multa

A los jóvenes se les imputa ahora una infracción administrativa del reglamento de armas y de la seguridad ciudadana por porte y uso de arma de fuego, que la Guardia Civil tramitará ante la Delegación del Gobierno. Según explicaron fuentes de la Benemérita, en caso de que la Delegación ratifique la comisión de la infracción conllevaría el pago de una multa de 300 euros.