Derechos humanos de Parres a Xai-Xai

Los niños de Xai-Xai, con los dibujos enviados desde el colegio de Parres, que terminaron de diseñar. /  E. C.
Los niños de Xai-Xai, con los dibujos enviados desde el colegio de Parres, que terminaron de diseñar. / E. C.

El colegio Río Sella recauda fondos para los niños de Mozambique y planea seguir su labor involucrando a cantantes y deportistas

G. POMARADA

Una videoconferencia entre niños a ocho mil kilómetros de distancia puede cambiar la vida de todo un colegio. Ha ocurrido en el parragués Río Sella, donde la comunidad educativa está volcada este curso en un proyecto sobre los derechos humanos que cuenta con testimonios de primera mano de niños de Mozambique, con quienes los escolares pudieron conectar en directo semanas atrás y de los que ayer conocieron pormenores relacionados con su día a día. Lo hicieron de la mano del voluntario de la Fundación Khanimambo Jorge Duce, quien acaba de regresar de la ciudad de Xai-Xai.

Las dudas planteadas fueron múltiples, desde interrogantes sobre el gusto por el juego de los pequeños africanos a la existencia de habitaciones, retrete o lavabo en sus hogares. «Son niños igual que todos, cuando salen de clase también quieren jugar, solo que muchas veces tienen antes que ayudar a sus familias», explicó Duce. Para estrechar lazos y mostrarles tanto a parragueses como a mozambiqueños que los niños del otro lado «existen», en su último viaje portó dibujos hechos en el Río Sella a los que restaba completar la mitad. En Xai-Xai se encargaron de culminar el diseño

La acogida del proyecto en Arriondas está siendo positiva, explicaron tanto Duce como su compañero Manuel Iglesias. De hecho, en estos meses han recaudado 2.000 euros mediante venta de chapas en el festival de la Castaña, la Carrera de los Inocentes y la donación de mil euros de Obra Social La Caixa, presente ayer en el centro a través del director de la oficina local, Andrés Crespo.

Vivienda o educación

«Con la videoconferencia de diciembre les dio un subidón y ellos mismos propusieron presentarse a un concurso literario que otorga el premio a una ONG», contó la directora del colegio, Ana González. A pesar de ser el cuarto año en el que el centro escolar colabora con entidades sin ánimo de lucro, han conseguido ahora dar un paso más e involucrar a empresas y Ayuntamiento. En la recta final del curso aguarda además la 'traca final', pues en marzo celebrarán una carrera relacionada con el Día de la Mujer, han contactado con el olímpico Saúl Craviotto -embajador también de Manos Unidas- y con artistas como Rozalén y Pablo López de cara a organizar un evento solidario en abril.

Mientras tanto, los escolares siguen trabajando en las aulas la realidad que impera en África en cuestiones como la vivienda, la educación, la sanidad o el género. Unas nociones de derechos humanos que ahora aprenden sabiendo que del otro lado hay niños como ellos.