Emoción en la hoguera de la Magdalena

La hoguera de los veteranos, a su paso por las calles centrales de Llanes, camino a la Calle Mayor, donde sería quemada. / LLACA.
La hoguera de los veteranos, a su paso por las calles centrales de Llanes, camino a la Calle Mayor, donde sería quemada. / LLACA.

Al crepitar de las primeras llamas, las mozas interpretaban tres piezas emblemáticas del bando: el Ramo, el Rodeo y el Bolero Los simpatizantes llaniscos de la santa 'bailaron' y quemaron tres eucaliptos a orillas de la capilla

GUILLERMO FERNÁNDEZ LLANES.

Los simpatizantes llaniscos de la Magdalena iniciaban en la tarde de ayer los días centrales de sus actos festivos con el traslado y la quema de la hoguera. Los partidarios de la Perla de Betania lucían espectaculares claveles rojos en la solapa y a mediodía se hacían notar con la suelta de una potente docena de voladores. Por la tarde llenaron de folclore las calles centrales de la villa y al llegar la noche 'bailaban' tres hogueras de un lado a otro de la vía pública. El ancestral rito se finiquitaba con la quema de los eucaliptos a la vera de la Calle Mayor, el pulmón de los madalenudos.

A las seis de la tarde comenzaba su pasacalles la banda de gaitas Llacín y de la comitiva también formaban parte el gaitero Santi Galguera y el tamboritero Paco Cue, quienes acompañaron al grupo folclórico del bando en sus actuaciones en las residencias de Faustino Sobrino y el ERA. Los simpatizantes se desplazaron posteriormente hasta la capilla, morada de la santa a lo largo del año, donde iba a tener lugar la última Novena.

El desfile folclórico vespertino hacia el barrio de la Concepción para recoger las hogueras se iniciaba a la puerta de la ermita del siglo XIII con la interpretación de un Pericote infantil, del que formaban parte dos niñas de cinco años. Ya en la Calle Mayor se bailaba el Xiringüelín y al llegar a la Puerta de la Villa los mayores interpretaban la Jota del Cuera. La marcha continuaba y al situarse en la plataforma sobre el río Carrocedo se escenificaba el Pericote. En ese momento ya era visible una certeza, que las aceras de la villa se encontraban colapsadas con la presencia de centenares de simpatizantes, vecinos, turistas y curiosos, pero todavía restaba por contemplar la interpretación de un trepidante Xiringüelu de Naves, a la altura de la Venta de la Uña. La comisión repartió más de un millar de pines con el símbolo del bando: el clavel rojo.

Cuando la noche había ganado el pulso al día, las tres hogueras, a hombros de veteranos, jóvenes y niños, serpenteaban por las calles principales hasta llegar al entronque con la Calle Mayor, punto estratégico donde se concentraba la mayor presencia humana. Del cortejo también formaban parte decenas de varones enfundados en el traje de porruano y más de un centenar de niñas y mozas vestidas de aldeana llanisca.

«Tres piezas emblemáticas»

Al llegar la comitiva a la vera de la capilla se troceaba el eucalipto y al crepitar de las primeras llamas las mozas abrían el arca de las esencias folclóricas del bando para interpretar tres piezas emblemáticas: el ramo de la Magdalena; el Rodeo, una danza con raíces medievales, y el Bolero, una pieza de principios del siglo XIX. Finalmente, los inconfundibles aromas del eucalipto al entrar en contacto con el fuego, que para unos eran «mentolados, frescos y cálidos» y para otros «amaderados y dulzones», invitaban a los simpatizantes de la Magdalena a entrelazar sus brazos para participar en esa danza prima cuya fama trasciende fronteras y se titula 'Bonita Calle Mayor'.

Hoy se celebra en Llanes el día grande de la Magdalena con un programa de actos que, desde las diez de la mañana, incluye pasacalles, traslado de la imagen de la santa, misa, procesión, ofrecimiento de los ramos, festival folclórico, danza de San Joaquín, concierto a cargo de la banda de San Martín del Rey Aurelio, romería y verbena.

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