Emprendedoras ejemplares

Judith Naves Morán, Marta Pérez Pérez y Ana Labaz Cruz, en su intervención durante el encuentro./
Judith Naves Morán, Marta Pérez Pérez y Ana Labaz Cruz, en su intervención durante el encuentro.

Durante la cita, a la que acudieron representantes de los pueblos premiados estos años, se abordó el pasado, presente y futuro de la sidra Las empresarias rurales Judith Naves y Ana Labaz comparten su experiencia en el encuentro de la Fundación Princesa

LUCÍA RAMOSLUCES (COLUNGA).

Son jóvenes, mujeres y rurales. Y son ejemplo de emprendimiento, lucha y tesón. La madrileña afincada en Lastres Ana Labaz Cruz, de Anchoas Hazas, y la asturiana Judith Naves Morán, quien con apenas 22 años creó Astursabor, protagonizaron ayer la primera parte del X Encuentro de Pueblos Ejemplares organizado en el Palacio de Luces (Colunga) por la Fundación Princesa de Asturias. Las dos jóvenes emprendedoras compartieron con los asistentes a la cita su experiencia al frente de sendas empresas basadas en la tradición pero a la vez subidas a la innovación y, sobre todo, firmemente arraigadas en el territorio. Moderadas por la directora de Valnalón, Marta Pérez Pérez, ambas aprovecharon para reclamar medidas efectivas a la hora de facilitar la puesta en marcha de negocios que realmente ayuden a generar riqueza y empleo en la zona rural.

«Para mí, acostumbrada a Madrid, la accesibilidad que me encontré en el Ayuntamiento de Colunga y otras instituciones regionales fue algo sorprendentemente positivo, pero la parte negativa la tuve a la hora de poder disponer de suelo sobre el que asentar nuestra empresa», explicó Labaz. Y su compañera le dio la razón, añadiendo a los escollos encontrados durante su propio camino los problemas de comunicación que siguen padeciendo muchos pueblos asturianos y, especialmente, la excesiva burocracia. «Tuve que esperar un año y siete meses para poder asentarme en un polígono mientras ya tenía que ir pagando el crédito que había solicitado», relató, recalcando la importancia de dar facilidades a quienes desean quedarse en los pueblos para hacerlos crecer en plena crisis demográfica.

Su papel, apuntaron las dos jóvenes, no se limita a los productos que elaboran y venden, sino que tira de otros negocios locales. «Colaboramos, por ejemplo, con las rederas de Lastres, que son quienes nos hacen los envases, además de con pescadores artesanales de la zona», explicó Ana Labaz. Y Judith Naves destacó igualmente cómo todos sus platos se cocinan en Langreo «siguiendo las recetas de mi abuela», a base de productos locales de temporada y «aprovechando y fomentando las razas autóctonas que nosotros mismos criamos en Las Regueras».

Caldo de asturianía

La jornada arrancó con la actuación del Coro Manín de Lastres, cuyas voces interpretaron la 'Salve marinera' y el himno de Asturias. Durante la segunda mesa redonda se abordaron la 'Historia, relevancia y presente de la sidra de Asturias'. El investigador Manuel Crabiffosse Cuesta se centró en los hitos y avances tecnológicos del siglo XIX, explicando cómo la enorme expansión del sector llegó incluso a modificar el paisaje asturiano. El presidente del Consejo Regulador de la DOP Sidra de Asturias, Tino Cortina Villar, por su parte, hizo un repaso por el momento que atraviesa este símbolo de asturianía y analizó los principales retos a los que se enfrenta. La mesa estuvo moderada por el director del Muséu del Pueblu d'Asturies, Juaco López Álvarez.

Por la tarde, tras la comida, los participantes visitaron el Museo del Jurásico de Asturias (Muja).

Durante la apertura del evento, tanto la directora de la fundación, Teresa Sanjurjo, como la alcaldesa de Colunga, Sandra Cuesta Fanjul, recalcaron la importancia que los pueblos tienen en la sociedad asturiana. Son ejemplo, aseveraron, de participación y colaboración, que son precisamente dos de los aspectos fundamentales que se valoran a la hora de elegir cada año al Pueblo Ejemplar de Asturias. «No podemos perder nuestros rasgos propios y vosotros sois guardianes de nuestras costumbres y territorio», dijo la regidora colunguesa a los representantes de los diferentes Pueblos Ejemplares presentes ayer en Lastres. En la lucha contra la sangría demográfica, agregó, «tenemos el paisaje, pero sobre todo tenemos el paisanaje, y estamos decididos a quedarnos y crecer».