Los empresarios apuestan por un aparcamiento de iniciativa privada

Vehículos entrando y saliendo de los aparcamientos. /  X. CUETO
Vehículos entrando y saliendo de los aparcamientos. / X. CUETO

La asociación turística Aritur indica que este verano ha sido «bueno», pero considera que el concejo «no debe vender solo la playa»

J. GARCÍARIBADESELLA.

La creación de nuevas plazas de aparcamiento en la villa de Ribadesella también debe pasar por la iniciativa privada. Así lo cree el presidente de la Asociación Riosellana de Turismo Rural (Aritur), Sabino Martínez. Este vería con muy buenos ojos la aparición de un inversor que apueste por la construcción de las ochocientas plazas que esta misma semana planteaba Manolo Cuétara, empresario riosellano afincado en Cataluña. «Realmente, el problema del aparcamiento en Ribadesella es terrible y habría que encontrar un inversor privado que lo hiciera, pero tampoco podemos obligar a nadie a crear aparcamientos en lugar de viviendas, hoteles o apartamentos», afirmó Martínez. No obstante, si ese inversor aparece, surgiría el segundo problema: el lugar donde construir las plazas de aparcamiento. «Hay que buscar el espacio para hacerlo. No sé si lo hay, aunque supongo que sí», añadió.

Desde Aritur consideran que el verano de 2019 ha sido «bueno, nos ha dejado contentos», aunque según su presidente todo apunta a que se ha roto la tendencia al alza que habían visto en los últimos años. No quiere hablar de recesión pero sí de estacionalización. «Todo se enfoca al mes de agosto, como hace unos cuantos años, así que el Estado debería tomar cartas en el asunto para que las empresas abran el abanico de las vacaciones al resto de meses, fuera de un mes de agosto en el que ya no tenemos capacidad para atender debidamente a todos los turistas que vienen», explicó. El mes de agosto ha pasado a ser un mes cargado de todo tipo de problemas a la hora de encontrar alojamiento, una plaza de aparcamiento o una mesa en un restaurante.

El resto de meses funcionan, pero no como desearían. El mes de junio estuvo «un poco mejor que otros años», pero a la primera quincena del mes de julio «le costó mucho» coger el nivel deseado, «aprobamos, pero raspado». Por último, el mes de septiembre está «más flojo» que el año pasado. «No hay lo esperado, no sé si es debido al tiempo o a la economía, pero no está como otros años», aseguró Martínez.

El presidente de Aritur cree que Ribadesella debería buscar y encontrar su especialización. «No hay que vender solo la playa, tenemos que vender más turismo de naturaleza, turismo activo, que es lo que viene buscando el cliente», añadió.