El Esmerillón devolverá a la vida la piscifactoría del Horrín

Instalaciones de la piscifactoría de Infiesto, en Piloña. /  E. CARBALLEIRA
Instalaciones de la piscifactoría de Infiesto, en Piloña. / E. CARBALLEIRA

E. CARBALLEIRA INFIESTO.

El Consejo de Gobierno del Principado aprobó ayer las condiciones que regirán la concesión demanial del centro ictiogénico del Horrín, en Infiesto, a favor de la asociación de pescadores El Esmerillón. La Consejería de Infraestructuras dejó de usar estas instalaciones, conocidas en la zona como La Piscifactoría, por su escaso rendimiento y por la existencia de otras piscifactorías de sociedades que ya cumplen el cometido de repoblar truchas. La asociación El Esmerillón, que colabora en labores de piscicultura con el Principado, ha solicitado hacerse cargo del equipamiento. En concreto, se le cederá una parte de la finca, donde se sitúan las balsas que cumplen las funciones de piscifactoría, mientras que la administración dedicará el resto del terreno a la recuperación de la fauna autóctona.

La noticia puede resultar muy positiva para el municipio piloñés, cuyos vecinos habían reclamado en los últimos años la recuperación de estas instalaciones y veían con tristeza su deterioro y olvido. El entorno ha comenzado a recuperarse recientemente gracias a las iniciativas municipales. El Consistorio piloñés recibía recientemente la cesión de parte de estos terrenos y algunos edificios, por parte de la Consejería, para la celebración de diferentes iniciativas.

La primera decisión municipal ha sido trasladar la celebración de las ferias ganaderas de otoño a este entorno. También se busca su ocupación para el desarrollo de diferentes actividades, como una concentración de autocaravanas, celebrada el pasado año, o algunas citas equinas dentro del programa de la Feria de Abril que se celebrará la próxima semana. En esta zona también se ubican los huertos municipales que se ponen al servicio de los vecinos.

Con la entrada en funcionamiento de la piscifactoría, Infiesto recupera, casi a pleno rendimiento, uno de sus centros de ocio y desarrollo medioambiental más importantes en las últimas décadas, que contará con una segunda vida tras años de olvido.