«No existe la mala suerte en la montaña, la gente llega sin conocer el entorno»

El coronel Alberto Ayora, ayer en Cangas de Onís. / NEL ACEBAL
El coronel Alberto Ayora, ayer en Cangas de Onís. / NEL ACEBAL

Alberto Ayora, coronel del Ejército y experto en seguridad de la Federación de Montaña: «La administración está en el rescate porque es muy visible, guarda las espaldas. La prevención es algo con lo que nadie se puede colgar medallas»

GLORIA POMARADA CANGAS DE ONÍS.

Cangas de Onís es la sede este fin de semana del primer Día Nacional de la Seguridad en la Montaña, organizado por la Federación Española de Deportes de Montaña (Fedme), en colaboración con la Federación Asturiana (Fempa) y la Asociación Española de Guías de Montaña (Aegm). La gestión del riesgo es una de las claves del debate, que en su jornada inaugural contó ayer con uno de los mayores expertos en la materia, el coronel del Ejército de Tierra y responsable del Comité de Seguridad de la Fedme, Alberto Ayora Hirsch (La Seu d'Urgell, 1963).

-Este 2018 está siendo un año negro en la montaña asturiana, con una decena de muertos, siete de ellos en los Picos de Europa. ¿Influye más la mala suerte o el error humano?

-La mala suerte no existe. Son las condiciones del entorno las que crean la mala o la buena suerte. Si analizamos el espacio, Asturias tiene sitios muy bonitos que son fácilmente accesibles, pero implican unos riegos que la gente no siempre tiene en cuenta. Las condiciones de nieve que hemos tenido también favorecen que haya neveros durante más tiempo, hay años que el entorno ofrece más riesgo potencial. Luego se da un auge de las actividades en el medio natural, que es fantástico, pero la gente que está llegando ha dado un salto de forma poco progresiva y muchas veces sin conocer el entorno. Por ejemplo, en carreras de montaña están participando atletas que dan el salto, cuando debería ser al revés, primero ser montañero.

-¿Falla la percepción del riesgo entre los montañeros?

-Sí, ahí hay una labor de formación que es en la que estamos implicados en el Comité de Seguridad de la Federación, junto con la sensibilización y la comunicación. El ejemplo claro es este primer Día de la Seguridad en la Montaña que hacemos en Cangas de Onís.

-En media montaña los expertos apuntan también a carencias en la señalización y la pérdida de caminos por el abandono del pastoreo. ¿Está de acuerdo?

-Obviamente en Picos la señalización es importante porque es un sitio en el que la niebla es habitual y los caminos no se mantienen y se van perdiendo, hasta cerrarse. La posibilidad de extravío aumenta. A eso le unimos que la gente que está llegando no tiene la debida formación, por ejemplo antes se incidía mucho en el manejo de la brújula y el plano, ahora es muy raro el que sabe hacerlo.

-¿Dónde debe estar la administración, en la prevención o simplemente en el rescate?

-En los dos sitios y es lo que demandamos. La administración está mucho en el rescate porque es muy visible, guarda las espaldas. La prevención es algo que nadie se cuelga medallas con ello. La administración tiene que estar en la prevención y concretamente la que más está estimulando que se vaya al medio natural, turismo es un área capital. Me gustaría saber qué tanto por ciento de los presupuestos de turismo se dedican a la prevención.

-¿Es una medida efectiva cobrar los rescates?

-Depende de lo que se esté buscando. En la Federación siempre hemos abogado por que no se cobre ya que genera, y está demostrado, otras situaciones de riesgo, como que alguien no quiera pedir ese rescate, la situación se vaya agravando y acabe siendo más complicado. Si el objetivo es disminuir accidentes, la apuesta debe ser primero por la prevención. Solo entonces se podrá abordar el debate de cobrar a aquellos que se salgan del contexto preventivo.

-Es partidario de crear un observatorio nacional de los incidentes en la montaña, ¿que permitiría?

-Saber qué está pasando. Si me preguntas cuántos accidentes se están produciendo en España no lo sabemos porque hay comunidades autónomas que cogen los datos, otras no y no siempre del mismo modo. Tampoco sabemos los accidentes que se producen en las empresas de turismo activo. Las competencias de rescate están transferidas a las comunidades y cada una trabaja como quiere. En unas está trabajando el Greim y en otras Bomberos. Con los datos se podría hacer visible lo que está pasando, en qué días y en qué colectivos.

-¿Y hay respuesta por parte de la administración?

-Ha habido dos iniciativas en España, una en Aragón donde se acaba de constituir el observatorio aragonés de los accidentes de montaña. Habrá que ver cómo funciona, pero no se le ha dotado de presupuesto y es un órgano colegiado y de consulta, en el que participa un montón de gente. Lo que hace falta son técnicos que analicen y luego acudir al órgano para proponer las estrategias. A nivel nacional hay una proposición no de ley que fue aprobada por mayoría en el Congreso y estamos pendientes de que el Gobierno constituya ese observatorio, que será nacional y con sede en Huesca.

Polémica de los Princesa

Alberto Ayora es un viejo conocido del recién galardonado con el Princesa Krzysztof Wielicki. Coincidieron en 2006 en el Gasherbrum II, una cumbre a 8.035 metros en la cordillera del Karakorum, en Pakistán. Ayora era el líder de la expedición española, en la que participaba el cabo asturiano Quico Borja, que sufrió un accidente en el descenso. Al conocer que el polaco era el nuevo Princesa de los Deportes, Ayora hizo constar su disconformidad en las redes sociales: «No lo merece quien no movió un dedo para rescatar a uno de mis hombres en el GII».

-Publicó aquel polémico tuit...

-De eso no puedo hablar porque era en el marco de una expedición civil con militar y a nivel de Ejército no me han autorizado a hacer ninguna declaración.

-¿Sigue viva la solidaridad en la montaña?

-Las personas somos solidarias por naturaleza, pero estamos construyendo una sociedad cada vez menos solidaria. En la montaña, a mayor ego y mayor ambición se puede perder y se demuestra en muchas ocasiones.

-¿Algún ejemplo?

-Alguno de los premios.

-¿Wielicki?

-Sí.

En aquella expedición al GII participaba también el comandante del Ejército de Tierra Fernando Yarto, fallecido el 10 de octubre tras recibir un disparo fortuito durante un ejercicio en la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales de Jaca.

-¿Con qué recuerdo se queda de su compañero?

-Con su espíritu de entrega. Como alpinista tienes asumido que puedes tener un accidente de montaña, pero un incidente con fuego real es más complicado asumirlo.

-¿Cuál ha sido su rescate más complejo?

-El de Quico Borja en el GII. Ya tenía experiencia del año 96 con otro asturiano, el teniente Manuel Álvarez Díaz, era prácticamente la repetición de la jugada.

-Hablemos de futuro, ¿qué papel le espera en la Fedme?

-Seguir trabajando con el Comité de Seguridad. Ahora mismo soy militar y estoy en activo, cuando dentro de tres años me manden a la reserva y tenga más tiempo probablemente me implique más.

-¿Y la presidencia?

-No. Las elecciones son en dos años y ahora mismo no me lo planteo.