«Las expectativas eran mayores», dicen en Cabrales tras el Día de Asturias

Las calles de Arenas registraron ayer escaso movimiento, a pesar de ser día festivo. /  FOTOS: XUAN CUETO
Las calles de Arenas registraron ayer escaso movimiento, a pesar de ser día festivo. / FOTOS: XUAN CUETO

En Arenas los hosteleros señalan que sus negocios «estuvieron llenos», mientras que en Carreña apuntan a un fin de semana «flojo»

GLORIA POMARADAARENAS / CARREÑA.

Las previsiones más optimistas situaban en 15.000 el número de personas que la celebración del Día de Asturias podría atraer a Cabrales. Sin embargo, en el sector turístico del concejo el balance final difiere: «acudió mucha gente sí, pero las expectativas eran mayores». Ese análisis es compartido en el epicentro de la programación, la localidad de Arenas, donde ayer, a pesar de ser festivo en la región, se registraba un ambiente similar al de cualquier día de semana. Mientras los operarios se afanaban en retirar los últimos puestos de las calles, algunos negocios lucían el cartel de cerrado por descanso, mientras que otros regresaban a la rutina. «Hubo mucha gente, pero no la que decían. A cinco mil personas no se llegó», indicó Juan Enrique Muñido, del bar La Plazuela. Esas previsiones halagüeñas hicieron que el hostelero aumentase los suministros, que finalmente «sobraron». Desde la confitería El Desquite, Conchi Coro señaló que en su caso el negocio «estuvo todo el día lleno, tuvimos que reforzar con dos camareros y estuvimos seis todo el día sin parar. Yo me levanté los dos días a las cuatro y media de la mañana». Agradece además la «buena organización» de un evento con «buen ambiente y gente muy apacible».

Marta Arenas, de la cafetería Santelmo, indica que el fin de semana festivo «estuvo muy bien a nivel de negocio, sabíamos de oídas que el Día de Asturias trae mucha gente y como nunca lo habíamos vivido estábamos preparados, reforzamos con tres camareros». En los alojamientos, por su parte, «se notó pero por debajo de las expectativas, quedaron habitaciones libres y estaríamos al 80%», apuntó Diego Cotera, de la pensión El Castañéu. Las estancias en su caso, explicó, fueron «de una noche y de última hora». También entre los comerciantes coinciden en el diagnóstico, pues «sí hubo mucha gente pero al estar lejos de los núcleos grandes menos de la prevista. Faltó más espectáculo asturiano», reflexionó Víctor Manuel Ruiz, de La Tienda Nueva. No obstante, precisó, «vino bien al ser en los últimos días del verano, además en zonas como esta cosas así son claves porque si no los pueblos se apagan».

En Carreña, capital del concejo cabraliego que en los días previos a la fiesta manifestó su malestar por considerarse relegada a un segundo plano de las celebraciones, el sentir es más negativo. «El fin de semana estuvo flojo, con la gente de siempre y los turistas normales de esta fecha», sostuvo Ángel del Corro, de Casa Corro. Francisco Aguilar, del bar Los Montañeros, indicó que en su caso «de comidas fue muy bien, pero podría haber funcionado mejor. La mayoría de los días de agosto hay más gente, se esperaba un 'boom' y no fue así».