Fallece a los 73 años el llanisco Guillermo Sordo, dueño de La Sirena durante cuatro décadas

Guillermo Sordo, vestido de porruano en la fiesta de San Roque. / E. C.
Guillermo Sordo, vestido de porruano en la fiesta de San Roque. / E. C.

Fue presidente del bando de San Roque, del Patronato de la Capilla y de la Asociación del Camino de Santiago 'El Bordón', entre otros

GUILLERMO FERNÁNDEZ LLANES.

A la edad de 73 años fallecía ayer en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) el llanisco Guillermo Sordo Fernández, toda una institución en la villa, el concejo y la región. Por inesperada, la noticia de su muerte causó profunda consternación y los lugareños lo definieron como «una buena persona, gran llanisco, solidario, voluntarioso, muy familiar y cercano en el trato». Para todos los llaniscos había sido «un apasionado devoto de San Roque y un acérrimo defensor del Camino de Santiago».

Había nacido en la llanisca Avenida de la Paz, a la vera del colegio de las monjas de la Divina Pastora, el centro donde cursó primeras letras. Con posterioridad se trasladó a Oviedo para estudiar en los Dominicos y concluyó sus etapa estudiantil en el Instituto de Enseñanza Media de Llanes.

Durante 45 años, hasta su jubilación en noviembre 2010, Guillermo Sordo había regentado la zapatería La Sirena, empresa que, además de vender zapatos, ejercía como un establecimiento comercial con entidad y vida propia, con solera, raigambre, calor, olor y color. De aquel negocio y de su propietario, dejó escrito Alfredo Caballero en EL COMERCIO que «hablar en La Sirena dos horas con Guillermo es como ir dos años a la Universidad para adquirir cultura y conocimientos de la pequeña historia llanisca».

Durante los actos de homenaje que le brindaron más de un centenar de amigos con motivo de la jubilación, no tuvo reparo en reconocer que había llegado a convertir su negocio «en un espacio de tertulia y en una agencia de información para forasteros que visitan Llanes».

Pero Guillermo Sordo fue mucho más que un comerciante al uso con negocio en la plaza de Parres Sobrino. Fue presidente del bando de San Roque y del Patronato de la Capilla. Presidente del Centro de Iniciativas Turísticas del Oriente de Asturias (CITOA), una entidad pionera en canalizar el turismo desde los años 60 del siglo XX. Recibió el Premio de Turismo del Ayuntamiento de Llanes. Desde hace años ostentaba la presidencia de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago 'El Bordón', la entidad que acoge y protege a los peregrinos. De hecho, todos los caminantes hacia Santiago que quisieran certificar con un sello en la compostelana su paso por Llanes, tenían que visitar a Guillermo Sordo y acudir a su estratégico puesto de mando en la capilla del peregrino de Montpellier.

Formó parte de la comisión de festejos navideños, recibió el premio 'Toda una vida' como trabajador autónomo ejemplar de Asturias y, durante años, ejerció en el concejo como corresponsal de diferentes medios de comunicación.

Y, como había sido alumno del colegio ovetense de los Dominicos, era el promotor de la fiesta en honor a San Melchor de Quirós, junto a los recordados José Enrique Rozas, alcalde de Llanes entre 1979 y 1987, y José Ignacio Balmori Avín 'Zazo', aparejador municipal.

Testimonios de dolor

Las redes sociales sirvieron ayer como flujo continuo de testimonios de dolor por la muerte de Sordo Fernández. Además de transmitir el pésame a sus familiares, la mayoría de los comentarios apuntaban a que «el bando de San Roque pierde a una gran figura, parte de su esencia», además de valorar al finado como «un referente en nuestras vidas» y asegurar que contaba con «una legión de amigos».

Las visitas al tanatorio de Llanes, donde se encuentra instalada la capilla ardiente, fueron innumerables, constantes y fluidas. La mayor parte de quienes acudieron a testimoniar sus condolencias a la familia, definieron al difunto como «una persona excepcional a la que vamos a echar de menos», mientras que otros valoraron que había sido «un sanrocudo de pro, ferviente y sincero, que deja al bando de luto». No faltó quien aseverara que Sordo fue «una referencia para los vecinos y el Llanes de siempre».

El funeral de Guillermo Sordo Fernández tendrá lugar hoy, a las 17 horas, en la basílica de Llanes, y sus restos serán inhumados en el cementerio municipal de Camplengo.