La falta de transporte impide comenzar las clases a alumnos de Peñamellera Baja

Autobús a las puertas del colegio de Las Arenas. /  JUAN LLACA
Autobús a las puertas del colegio de Las Arenas. / JUAN LLACA

Familias de Merodio y Suarías denuncian que el bus no llega a los pueblos y en Alles siguen sin una ruta adecuada a los horarios escolares

G. POMARADA ALLES.

Con los primeros días de rodaje del nuevo curso escolar, los problemas con el transporte en la zona rural repiten situaciones ya detectadas el pasado año y suman nuevas incidencias. Es el caso de dos alumnos de tercero de la ESO de Peñamellera Baja, cuyas familias denuncian que no han podido iniciar el curso en el centro educativo de Colombres debido a la ausencia de transporte a sus núcleos de residencia, en Merodio y Suarías. «La parada de bus más próxima está a tres kilómetros de casa, caminando por la carretera, y el Consorcio de Transportes (CTA) nos dice que no va a crear una ruta nueva», señala una de las madres afectadas, Marta Elena Bueno. Desde la propia CTA le apuntan en un email al que ha tenido acceso este periódico que las rutas en activo quedan a «desmano» de su localidad, por lo que proponen «que se desplace a la parada más cercana, teniendo derecho a solicitar una ayuda de transporte individual que cubra su desplazamiento». Entre las soluciones que dice haber recibido está también la de ponerse en contacto con taxistas y presentar un presupuesto. «No voy a hacer yo su trabajo», afea.

La petición en todo caso es que sea un taxi el vehículo que cubra la ruta, como en cursos anteriores y como, dice, ocurre en otros pueblos de la zona. «Aquí no había pasado nunca, no podemos estar todos los días llevándolos», lamenta.

Incumplimiento de normas

Afean la ausencia de soluciones por parte de la Consejería de Educación y la CTA

En la vecina Peñamellera Alta, el periodo escolar también arranca con problemas derivados del transporte, en este caso ya denunciados por las familias el pasado curso y que meses después siguen sin solución. La ruta que une el colegio de Las Arenas, en Cabrales, con Alles coincide con el itinerario común a todos los viajeros de la compañía encargada del servicio, por lo que no se ajusta a los horarios escolares durante los meses de jornada reducida. Así, los alumnos de Infantil y Primaria deben esperar desde la hora de salida, las 13 h, hasta las 15.30 h, cuando pasa el bus. Por su parte, los estudiantes de la ESO, aguardan cada día media hora. En ese lapso de más de dos horas, los más pequeños «están a cargo de cuidadores, a los que no les corresponde y que tienen sobrecarga de trabajo», lamenta una de las madres de Alles, Zoraida Morales.

En total son una decena los alumnos afectados de la capital peñamellerana, pero las familias señalan que existen más en los distintos pueblos incluidos en la ruta. La pasada primavera ya pusieron los hechos en conocimiento de la Consejería de Educación, que propuso replantear la jornada reducida. Sin embargo, la opción no contó con el beneplácito del Consejo Escolar, señalan las familias peñamelleranas. «Lo decidieron ellos pero no son todos los padres, a los que trabajan no les beneficia y a los del transporte tampoco», apuntan. La vía que exploran ahora es remitir a la CTA y a Educación un escrito en el que plantean la situación desde el punto de vista del incumplimiento de su propia normativa, pues según la resolución de la consejería el tiempo medio de espera del bus para los alumnos «no podrá ser en ningún caso superior a quince minutos».

 

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