El festival folclórico pone el broche de oro a Santa Rita en Arriondas

La actuación de una de las agrupaciones del festival. /  N. ACEBAL
La actuación de una de las agrupaciones del festival. / N. ACEBAL

L. CASTRO ARRIONDAS.

El festival folclórico que se celebra en Arriondas como broche de oro a la festividad de Santa Rita «aún no está consolidado», como indicó el cronista oficial de Parres, Francisco Rozadas, pero cada año que pasa suma nuevos adeptos. Ayer la plaza García Dory se fue llenando como un pequeño goteo para presenciar el espectáculo de jotas ofrecido por las agrupaciones Trasgu, de Oviedo, y desde León, Esla y Calecho.

Entre las tres suman en torno a ochenta bailarines que comenzaron la jornada festiva con la tradicional ofrenda a la Santina. Para los del Trasgu, es una fecha clave que forma parte de su calendario desde hace 31 años. «Es lo más especial, siempre es emocionante ver a la virgen», reconocía su presidenta, Cuqui Ormazábal. Para rendirle su particular homenaje las tres agrupaciones interpretaron en la explanada ubicada frente a la fuente de Covadonga la Jota de la Llana y la de Oriente. El resto de su amplio repertorio lo reservaron para el festival que se celebró en la plaza García Dory y también por las calles de Arriondas.

Fue una jornada de convivencia y folclore que no pudo esta vez escapar al orbayu. Y fue precisamente esto lo que volvió a poner sobre la mesa la ansiada reforma que vivirá la plaza, presumiblemente, este año, cuando se instale una cubierta y una grada para espectadores. «Seguro que gracias a esto el año que viene acude más gente a esta fiesta», indicó Rozadas.

Santa Rita es una de las citas que encabezan la lista de las primeras festividades previas al verano. En el programa coincidieron, como ya es habitual, los eventos deportivos de la tradicional Subida al Fitu en vespas y lambrettas y el torneo de natación de primavera. Estas actividades sumadas a las verbenas, romerías, el folclore y las obras de teatro costumbrista contribuyen a atraer público de todos los rincones de Asturias, pero también de fuera. «El hecho de ser una de las primeras fiestas, más alejada de la temporada estival, le garantiza cada año una buena asistencia», señaló el cronista.