Fomento reforzará taludes de Parres para aumentar la velocidad del tren

Un tren de pasajeros a su paso por las inmediaciones del puente de Toraño, entre el río y el talud. :: cueto /Cueto
Un tren de pasajeros a su paso por las inmediaciones del puente de Toraño, entre el río y el talud. :: cueto / Cueto

Adif actuará en el tramo entre Fuentes y el puente de Toraño para evitar «situaciones de emergencia de corte y descarrilamientos»

G. POMARADAARRIONDAS.

La línea ferroviaria entre Arriondas y Ribadesella sufre «situaciones de emergencia de corte, descarrilamientos y de anormalidad en el tráfico» que se deben atajar de forma «prioritaria». Así lo entienden desde el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), que plantea un proyecto de refuerzo de taludes dentro del concejo de Parres que contribuirá a evitar incidentes derivados de desprendimientos y caídas de roca. El tramo en concreto que recoge el documento elaborado por la entidad dependiente del Ministerio de Fomento es el comprendido entre los puntos kilométricos 388,750 y 389,930 de la línea 08-770, aproximadamente desde Fuentes a la pasarela de Toraño.

La línea Oviedo-Santander, reconocen desde Adif en dicho proyecto, «presenta circulación con tráfico regular, pero con limitaciones de velocidad a 30 kilómetros por hora, lo que produce retrasos en el tráfico normal de los trenes que circulan entre las estaciones de Arriondas y Ribadesella». Restablecer la normalidad supone una «actuación prioritaria para Adif», dicen, por lo que procederán «cuanto antes a la regularización y supresión de la limitación de la velocidad en dicho tramo».

Las tareas para reforzar los taludes en cuestión, divididos en ocho sectores, incluyen diferentes medidas en función de las características geológicas y de estabilidad. De este modo Adif plantea desde «actuaciones básicas como el saneo y limpieza» a otras «más complejas de pantallas dinámicas para evitar la caída de grandes bloques, pasando por la más habitual de mallas de triple torsión ancladas en el terreno con bulones».

La primera fase de los trabajos pasará por la limpieza y saneamiento de «toda la cabeza y superficie del talud de bloques inestables, si estos no se han estabilizado de forma previa, así como de vegetación que pudiera observarse». A continuación se aplicarán las medidas específicas a cada uno de los tres tamos en los que Adif divide la intervención, diferenciados a su vez en subtramos. Al inicial, de 432 metros, se reservan mallas, barreras dinámicas o red de cable. En el intermedio, con taludes en apariencia estables, bastaría según el proyecto con «descabezar el talud haciéndolo más tendido y más bajo» ante «posibles desprendimientos futuros». Por su parte, al final se aplicarán los mismos medios que al primero de los tramos, así como embudos para «recoger y canalizar la posible caída de rocas».

Toda esa obra requiere de una serie de expropiaciones que Adif acaba de sacar a información pública. Lo hacía esta misma semana y el plazo permanecerá abierto hasta principios de la última semana de agosto. El principal afectado por las expropiaciones es el Ayuntamiento de Parres, con 17.000 metros cuadrados a los que se suman otros 772 de un particular, todos ellos terrenos en suelo rural.

Argayos y vías desprendidas

Los orígenes de esta intervención se remontan dos años atrás, cuando Adif contrató la asistencia técnica para la redacción de un proyecto por el momento sin plazos detallados. En este tiempo, la línea ferroviaria a su paso por Parres ha sufrido nuevos reveses en otros tramos. En marzo de 2018, en pleno temporal de lluvias, un tren de pasajeros descarrilaba entre Fuentes y Arriondas al chocar contra un argayu. Este enero, la crecida del río Piloña arrasaba un tramo de vía de 120 metros a la altura de Arobes, lo que mantuvo cerrado el tráfico ferroviario durante dos meses.