'Fortuna' y 'Sandungu' ganan el certamen casín de Porrúa

La muestra ganadera de Porrúa reunió ayer a 337 cabezas de ganado en el pueblo. /  FOTOS: JUAN LLACA
La muestra ganadera de Porrúa reunió ayer a 337 cabezas de ganado en el pueblo. / FOTOS: JUAN LLACA

Al finalizar la muestra ganadera se recordó al joven Sergio Balmori Rozada, fallecido el pasado septiembre manejando sus reses

GUILLERMO FERNÁNDEZ LLANES.

La localidad llanisca de Porrúa acogió ayer su XXV Muestra de la Raza Asturiana de la Montaña, las populares casinas, con presencia de 337 cabezas de ganado: 32 toros, 69 novillas y terneras y 236 vacas. Los animales pertenecían a 39 ganaderías ubicadas en los concejos de Llanes, Cangas de Onís, Peñamellera Baja, Laviana, Siero y Nava.

Los jueces declararon como vaca gran campeona de la muestra a 'Fortuna', propiedad del porruano Egidio José Romano Pérez. La vaca, de nueve años, es hija del semental 'Guindín-238' y de 'Campanera'. Y el galardón al mejor toro recayó en 'Sandungu', propiedad de SAT Ganadería Remis, situada en la localidad canguesa de Cuerres de Llenín, que la semana pasada ya se había impuesto en el certamen celebrado en Corao. El semental, también de nueve años, es hijo de 'Chaval' y de 'Sandunga'.

El premio al mejor lote, destinado a reconocer a cinco vacas o más de la misma ganadería, con semental de la propia explotación, fue para Jorge Raúl Alonso Carrera, de Nueva. El nuevense acudió a Porrúa con sus vacas 'Montañesa', 'Naranja', 'Chavala', 'Torgada' y 'Galera II', acompañadas por el toro 'Naranjo'.

Como mejor toro de Porrúa se reconoció a 'Bebederu', de la ganadería Balcabao, y el premio a la mejor vaca local recayó en 'Fortuna', la ganadora del certamen.

Al finalizar la cita se homenajeó a Sergio Balmori Rozada, ganadero local de 26 años fallecido el pasado 23 de septiembre tras despeñarse en la Pica Peñamellera cuando manejaba ganado menor. En el multitudinario homenaje al joven porruano se vivieron momentos de gran emoción y la mayoría de los presentes apenas pudieron contener las lágrimas. Clementina Rozada Amieva, la madre del ganadero fallecido en plena juventud, recibió el calor de asociaciones ganaderas y de un grupo de amigos íntimos de su hijo.