Una fuga asturiana para la historia

Los homenajeados, Vicente Gutiérrez Solís, los padres de los jóvenes de Altsasu, descendientes de los héroes de Carchuna y Pepe Lavandera posan junto a los representantes de Famyr y Ahaztuak 1936-1977 junto al monolito que recuerda a los milicianos de El Mazucu. / NEL ACEBAL
Los homenajeados, Vicente Gutiérrez Solís, los padres de los jóvenes de Altsasu, descendientes de los héroes de Carchuna y Pepe Lavandera posan junto a los representantes de Famyr y Ahaztuak 1936-1977 junto al monolito que recuerda a los milicianos de El Mazucu. / NEL ACEBAL

El Mazucu recuerda a los trescientos presos que huyeron del fuerte de Carchuna | Los veteranos Vicente Gutiérrez Solís y Pepe Lavandera, los jóvenes de Altsasu y Nagore Laffage, asesinada hace diez años, también fueron honrados

LUCÍA RAMOS LLANES.

Sucedió hace ochenta años y fue una fuga de película. En la noche del 23 de mayo de 1938 una treintena de republicanos, entre quienes se encontraban cuatro tenientes asturianos del Ejército Popular, lograron llevar a cabo la evasión de más de trescientos presos antifascistas del fuerte franquista de Carchuna, ubicado a escasa distancia de la localidad granadina de Motril. Casi la totalidad de los liberados procedían del frente del Norte y muchos habían sido combatientes en El Mazucu. En los mismos montes que los protagonistas de este llamativo episodio de la Guerra Civil defendieron con uñas y dientes hasta su caída ante los golpistas se les rendía ayer homenaje, en el marco del acto que todos los años se lleva acabo en el Alto de la Tornería en memoria de los milicianos antifascistas que combatieron allí.

Rosa Menéndez y Félix Muriel, dos de los descendientes de los cuatro tenientes asturianos que organizaron la evasión -ellos mismos estuvieron presos en el fuerte y lograron fugarse unos días antes de la operación- estuvieron ayer presentes y, visiblemente emocionados, agradecieron la lucha por mantener la memoria de sus antepasados viva. «Es un hecho poco conocido y consideramos que hay que recuperarlo y reconocer el heroísmo de los guerrilleros y brigadistas internacionales que participaron en la liberación, que fue un hecho bélico sin precedentes y constituye un ejemplo de solidaridad entre pueblos», manifestó el parlamentario andaluz de Podemos Jesús de Manuel.

Hasta el Alto de la Tornería también se acercaron Antxón Ramírez, Juan Miguel Urdangarín y Mari Carmen Cano, padres de Adur y Aritz, dos de los jóvenes de Altsasu. «Lo que tuvieron nuestros hijos no fue un juicio, fue una pantomima, pero no vamos parar hasta conseguir su libertad», aseveró Ramírez. Los familiares de los ocho detenidos defendieron, como llevan haciendo desde el primer momento, que lo sucedido fue «una trifulca de bar». «Nuestros hijos salieron de juerga en ferias y volvieron con la maleta de terroristas y una importante condena», lamentó el padre de Adur.

Unas condenas que distan mucho de la que tuvo que cumplir el asesino confeso de la joven Nagore Laffage, afeó Marcelo Álvarez, del colectivo Ahaztuak 1936-1977 que organiza el evento junto a la Federación Asturiana Memoria y República (Famyr). En el mismo también fueron homenajeados los veteranos militantes antifascistas Vicente Gutiérrez Solís y Pepe Lavandera, cuyo padre fue combatiente en El Mazucu. El primero quiso compartir el reconocimiento con «todos aquellos que cayeron defendiendo la República y más tarde luchando por la libertad en plena dictadura». Se refirió también al asesinato, hace un mes, del edil de IU Llanes, Javier Ardines. «Es lamentable que haya pasado algo así y todavía no sepamos nada, necesitamos justicia y dignidad», recalcó.

Exhumación de Franco

Precisamente en memoria del edil se guardó un minuto de silencio antes de que un gaitero interpretase 'La Internacional' y un dantzari bailase un aurresku, la danza solemne por antonomasia en el País Vasco. «Quedémonos con el Javier luchador, con el que daba todos los días la batalla por lo que creía», manifestó Juan Cigarría, de Famyr. «El mejor homenaje es seguir adelante con su lucha», agregó.

En la jornada de ayer también se coló la exhumación de Franco, que Jesús de Manuel defendió, criticando que el Valle de los Caídos sea «un centro de peregrinaje del fascismo» y reclamando que se convierta en un lugar dedicado a la Memoria Histórica. Cigarría, por su parte, instó a no olvidarse de los jubilados, los trabajadores precarios y las mujeres maltratadas y asesinadas.

Al Alto de la Tornería se acercaron varios representantes de Podemos, con Daniel Ripa a la cabeza, quien exigió «recuperar la Memoria Histórica, pues sin ella somos más débiles».

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