Los ganaderos abren una «etapa de guerra» contra el Parque Nacional

Los ganaderos escenificaron su protesta ante la oficina comarcal de la Consejería de Desarrollo Rural, en Cangas de Onís. /  FOTOS: G. P.
Los ganaderos escenificaron su protesta ante la oficina comarcal de la Consejería de Desarrollo Rural, en Cangas de Onís. / FOTOS: G. P.

Más de 200 profesionales se concentran en Cangas para exigir soluciones al problema del lobo y más inversión en pistas y limpieza de montes

GLORIA POMARADA CANGAS DE ONÍS.

El hartazgo subyacía desde hace meses en conversaciones, comentarios en redes sociales y alguna queja a título personal por el ataque a sus reses, pero hasta ayer los ganaderos de los Picos de Europa no habían sumado fuerzas para exigir una solución ante lo que consideran «una situación insostenible» para el sector en el Parque Nacional y su entorno. Doscientos profesionales del espacio protegido, acompañados de ganaderos de Ponga, marcharon en la pasada mañana por las calles de Cangas de Onís exhibiendo dos pancartas que sintetizan su sentir: «Parque Nacional, ¡basura!» y «ganadería sí, lobos no».

La protesta comenzaba ante la sede de la oficina comarcal de la Consejería de Desarrollo Rural, donde un grupo de ganaderos participó en un encierro simbólico, para continuar después hacia Casa Dago. Ya ante la sede burocrática del Parque Nacional los ganaderos tomaron la palabra para exponer la nueva actitud que prevén adoptar ante la gestión del espacio protegido. «Nace una nueva etapa de guerra», adelantó el regidor de Pastos de la Montaña de Covadonga, Toño García. Dos aspectos motivan su evolución hacia una postura reivindicativa: los daños del lobo y la falta de inversión en la limpieza de montes y en infraestructuras como pistas ganaderas.

La población de cánidos es el asunto que más preocupa en el sector, que ve cómo «los daños del lobo van en aumento año tras año sin que se haga nada eficaz para cambiar la situación». Así lo recogió la joven Julia Díaz, quien puso voz a un manifiesto en el que los ganaderos repasaron las trabas a las que se enfrentan a la hora de denunciar ataques. «La dificultad de que se reconozcan los daños reales es enorme» y «los baremos son irregulares y habitualmente injustos», dijeron.

Auguran un verano de protestas ante lo que consideran una situación «insostenible»El sector ganadero pide la dimisión de Lastra por su «incompetencia e inutilidad»

A ello se suma la crítica manifestada en las últimas semanas por la imposibilidad de contactar con los guardas fuera del horario de oficina de Casa Dago y durante los fines de semana. La opción probada con éxito por la Ganadería Cambureru de Cabrales fue lanzar un mensaje al profesional de guardia por redes sociales. Este fin de semana, otro ganadero de Onís repetía el método.

El control de la población del lobo es otra de las quejas reiteradas. «Es ridículo decir que se hace algo cuando en más de trescientas batidas se cazan nueve lobos, un despilfarro insostenible», criticaron en el manifiesto. Tampoco el nuevo protocolo del lobo en Picos -pendiente de aprobación por el Patronato del espacio protegido- convence en el sector, pues «se queda corto», expresó Toño García. Ese plan contempla batidas desde octubre y la extracción de una cantidad no superior al 20% del total de ejemplares de cada manada.

Sobre los responsables de la situación, los ganaderos apuntaron directamente al consejero de Medio Ambiente, Fernando Lastra, a quien afearon su «incompetencia e inutilidad». Por ello exigieron bien su cese por parte del presidente Javier Fernández, bien su dimisión. «La única manera es que llegue alguien que sea eficiente. No queremos buenas palabras, queremos un protocolo que se aplique con inmediatez», sostuvo el portavoz de Asturias Ganadera, Xuan Valladares.

Apoyo de los funcionarios

También en la dirección del Parque descargaron responsabilidades, pues consideran que el espacio protegido está «obsoleto, fracasado y sin dinero». Contaron en sus reivindicaciones con aliados inesperados, como trabajadores del propio Parque Nacional que abandonaron el interior de Casa Dago para expresarles su apoyo. «Estamos para recibiros y dialogar, entiendo vuestros problemas y preocupaciones», expresó el biólogo Borja Palacios, quien les trasladó también su esfuerzo por lograr «que las cosas vayan mejor». Al apoyo se sumaron también los alcaldes de Cangas de Onís, José Manuel González Castro, y Amieva, Félix Fernández; así como grupos políticos municipales de Foro y PP.

La manifestación de ayer, convocada a iniciativa de los ganaderos de Amieva, es la primera de un verano que el sector augura reivindicativo. La siguiente protesta está prevista para mediados del mes de julio, indicaron.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos