Los ganaderos alertan de su marcha a León por la falta de pastos y el lobo

Subida de reses a la Montaña de Covadonga el pasado 25 de abril de 2017. /  NEL ACEBAL
Subida de reses a la Montaña de Covadonga el pasado 25 de abril de 2017. / NEL ACEBAL

El acceso a la Montaña de Covadonga se abre mañana con unas expectativas pesimistas debido al mal tiempo y la previsión de ataques

GLORIA POMARADA CANGAS DE ONÍS.

La temporada de pastoreo en la Montaña de Covadonga se presenta este 2018 con previsiones poco optimistas para los ganaderos. Cuando a primera hora de mañana dé comienzo el conocido como 'día del coto' y los ganaderos de Cangas de Onís y Onís conduzcan a sus reses hacia el puerto, lo harán con tres inquietudes en mente: el mal tiempo de los últimos meses, la población de lobo y la matorralización de los terrenos. La conjunción de estos tres elementos se «deteriora» cada temporada, lo que motiva que los profesionales del sector estén buscando alternativas, apunta el regidor de la Junta de Pastos de Cangas de Onís, José Antonio García. «Se está incrementando ir a la montaña de León», explica, un fenómeno que atribuye fundamentalmente a los daños de la fauna salvaje registrados en la vertiente asturiana de Picos. «En León también hay lobo, pero hay más flexibilidad en la determinación de los daños. Allí ante la duda te dan un sí y aquí te dicen que no», señala.

Las facilidades en cuanto al manejo son otra de las causas que achaca a esta tendencia, puesto que «allí puedes echar las reses que quieras y cuando quieras». El mecanismo adoptado por los ganaderos de la zona es «juntar a varios para pagar el alquiler» de los pastos.

Quienes siguen optando por subir su ganado a la Montaña de Covadonga, este año 287 profesionales -210 de Cangas y otros 77 de Onís- temen que este año los ataques del lobo se incrementen. «Esperamos una mala temporada, a partir de junio es cuando empezarán los problemas», coincidiendo también con la subida al puerto de la reciella, prevista para el día 1 de ese mes. De cumplirse sus temores, anuncia García, este será un verano de «manifestaciones». En el mismo punto coincide el regidor de la Junta de Pastos de Onís, Benedicto Rojo, que señala que «el lobo está en máxima expansión».

La progresiva matorralización que observan en la Montaña de Covadonga es otra de las cuestiones que preocupa en el sector. «El matorral supone un 60%, lo reconoce la propia administración», lamenta Rojo. La combinación de estos factores hace que tanto ganaderos cangueses como onienses sean pesimistas con el futuro del sector a medio plazo. De hecho, en dos años finaliza la fase 2015-2020 de la Política Agraria Común (PAC) y «hay mucha gente esperando para dejarlo», dice García. «Yo el primero», indica Rojo.

De forma inminente, lo que más preocupa en las Juntas de sendos concejos son las condiciones de los pastos para la apertura de la veda, pues hace apenas «ocho días» la nieve aún se mantenía en la montaña. «Nevó mucho e hizo mucho frío», dicen. Es por ello que prevén una paulatina subida de las reses. «El miércoles subirán entre un 10 y un 15%», calcula el regidor de la Junta de Pastos de Cangas.

228 reses menos

En total, son 10.723 las cabezas de ganado de Cangas y Onís que subirán a la Montaña de Covadonga este 2018, 228 menos que en el pasado año. Los únicos incrementos se registran en las cabezas de vacuno de Cangas, con 46 más; las cabras, que suben en 14 y los caballos, con dos. Tanto toros como novillas y ovejas disminuyen. En Onís, por su parte aumenta únicamente el número de toros, en tres reses.

En el cómputo global de ambos concejos, la Montaña de Covadonga albergará hasta el próximo otoño 6.218 vacas, 177 toros, 1.741 novillas, 1.709 ovejas, 972 cabras y 176 caballos. El ganado, como es habitual, se distribuirá en tres zonas: alta, media y baja. Será a esta última donde empiecen a llegar las reses a partir de mañana.

 

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