El Grupo Nature inaugurará este año sus bodegas Palacio de Nevares en Parres

Complejo que rodea al Palacio de Nevares -en la parte inferior, a la izquierda-, con las naves ganaderas que el Grupo Nature pretende rehabilitar y convertir en bodegas de vino. /  GRUPO NATURE
Complejo que rodea al Palacio de Nevares -en la parte inferior, a la izquierda-, con las naves ganaderas que el Grupo Nature pretende rehabilitar y convertir en bodegas de vino. / GRUPO NATURE

La infraestructura estará lista en otoño y la idea es llegar a producir hasta 40.000 botellas por ejercicio dentro de «dos o tres años»

L. RAMOS

Un sueño a punto de hacerse realidad. Casi tres años después de poner en marcha los primeros viñedos del Oriente, el Grupo Nature prevé inaugurar este mismo otoño sus bodegas Palacio de Nevares en el concejo de Parres. Con la licencia de obras ya en sus manos, los responsables del proyecto confían en poder iniciar los trabajos en las próximas semanas para que la infraestructura entre en funcionamiento «en septiembre u octubre».

La idea del empresario asturmexicano Tomás Álvarez Aja, propietario de la sociedad radicada en Cangas de Onís que ya regenta otros negocios en la zona como el eco-resort Puebloastur de Cofiño y el hotel Los Lagos de la ciudad canguesa, pasa por aprovechar dos antiguas naves ganaderas ubicadas junto al antiguo palacio y levantar el resto del complejo a su alrededor.

Y es que la iniciativa no solo incluye las bodegas en sí, también se pretende «crear un producto turístico alrededor del vino y de la manzana», según explicaba ayer a este diario el director general del Grupo Nature, el amievense Antón Puente. Para ello, una vez la bodega esté en marcha se irá rehabilitando el palacio de forma que en un futuro quien lo desee pueda visitar el viñedo y el resto de instalaciones, además de disfrutar de catas, como ya se hace en otros puntos vinícolas del país.

Esta aventura que Álvarez Aja desarrolla a través de El Abarcadoriu, una de las empresas del grupo, comenzó hace cuatro años con el asesoramiento de los enólogos Pepe Hidalgo y Ana Martín. Tras realizar un estudio de la zona y su clima, ambos coincidieron en que el cultivo era perfectamente posible y recomendaron plantar dos variedades de uvas, las albarín y las gewürztraminer, algo que los asturianos llevaron a cabo a principios del año 2016 en una extensión de unas cuatro hectáreas y media en la localidad parraguesa de Nevares.

Tras más de dos años el trabajo dio sus frutos y hace tan solo unos meses llegaba la primera cosecha de los viñedos. «Fue una cantidad pequeña de uva que utilizamos para elaborar unas mil botellas en colaboración con una bodega cántabra para nosotros, para ir probando», relató Puente. El objetivo que persiguen en el Grupo Nature, eso sí, es mucho más ambicioso. «Esperamos poder llegar a alcanzar las 40.000 botellas cuando las bodegas estén en plena producción, dentro de dos o tres años», agregó el empresario amievense.

«Confiamos en que salga un producto interesante, pues aunque en esta zona de Asturias no haya tradición de vino, estamos viendo que sí es un sitio bueno», indicó Puente. Y confía en que su experiencia sirva para animar a más emprendedores. «Es una buena forma de aportar soluciones al campo, que falta hace», apostilló, y señaló que «en Cantabria, en tierras con la misma altitud que las nuestras, ya existen una decena de bodegas».

El futuro de las bodegas Palacio de Nevares no pasa solo por el vino, pues el Grupo Nature pretende también poner en marcha un llagar y un obrador donde elaborar productos gourmet con los que abastecer sus establecimientos, además de exportar a México. Para ello, Álvarez Aja ha creado la marca 'Quiéreme vida'. Algo que da idea de la «ilusión» con la que el asturmexicano trabaja en una iniciativa que para él y sus compañeros es más que un proyecto empresarial. «Aquí hay pasión», aseveran.

El proyecto, que requiere «una inversión importante», según indica Puente sin querer entrar en detalles, también prevé generar varios puestos de trabajo. «Ya tenemos dos personas trabajando todo el año en los viñedos y cuando abran las bodegas calculamos que puedan ser otras cinco o seis, más las que se cojan de forma temporal en la vendimia», enumeró el amievense.