La historia del Reino de Asturias en dos nombres

Las Covadongas y los Pelayos que asistieron al encuentro posan ante la basílica del Real Sitio. /  J. LLACA
Las Covadongas y los Pelayos que asistieron al encuentro posan ante la basílica del Real Sitio. / J. LLACA

«Queríamos darle sentido a estos nombres para que la gente entienda su significado, se los ponga a sus hijos y no se pierdan», dicen los organizadores Un centenar de personas acudieron al Real Sitio para participar en la quedada de Covadongas y Pelayos

L. RAMOS COVADONGA.

Algunos lo hicieron por curiosidad. Otros por mostrar el orgullo que sienten al llevar un nombre tan puramente asturiano. Al final, en torno a un centenar de Covadongas y Pelayos se dieron cita ayer por la tarde en el Real Sitio para participar en un original encuentro que, avisan sus organizadores, nace con visos de continuidad. La iniciativa de reunir en un lugar tan emblemático al mayor número de personas bautizadas con dos de los nombres que más hablan de la historia de Asturias partió de la asociación Amigos de Covadonga en colaboración con la marca Covadonga Guía de Asturias.

El proyecto, aseveró el director de la citada marca, Juan Stové, tuvo «una gran acogida pese a ser la primera vez». «Queríamos darle sentido a estos dos nombres y consideramos que el Santuario era el mejor sitio», agregó. Explicó también que las Covadongas son muchas más que los Pelayos, y de todas las edades, mientras que el nombre del artífice de la Reconquista es más propio de chicos jóvenes. «Queremos que la gente entienda lo que significan estos nombres y se lo sigan poniendo a sus hijos, para que no se pierdan», apuntó Stové.

Los asistentes al encuentro fueron recibidos en la basílica por el abad, Adolfo Mariño, y en el mismo lugar todos cantaron el himno de Covadonga, para finalizar con un pincheo en el Gran Hotel Pelayo. Durante este acto se entregó un diploma de reconocimiento a la periodista bilbaína Covadonga O'Shea. «En cuanto me invitaron a venir ni lo dudé. Pienso que algo que tiene su raíz en el siglo octavo y que puso las bases del Reino de España debemos reconocerlo y difundirlo», indicó.

O'Shea señaló que durante once años fue la única Covadonga en su colegio y lo mismo le sucedió en la universidad, lo que demuestra que fuera de Asturias no era frecuente el nombre, que a ella le pusieron en honor a la Santina. Algo que, aseveró, está cambiando. «Cada vez hay más niñas que lo llevan, lo mismo que con Pelayo, y me alegra muchísimo».

Como muestra de esto último, dos de los asistentes más jóvenes fueron Pelayo Flórez Fernández, gijonés de cinco meses y Pelayo Cueto García, cangués de cuatro meses. «Nos llamó mucho la atención la quedada y decidimos venir. Es una forma de demostrar nuestra asturianía», aseveraron los padres de este último, Zara y Daniel. Una asturianía que el pequeño lleva muy a gala, pues «este año ya estuvo en Les Piragües, con su montera y su chaleco».

El de la tarde no fue el único evento especial que acogió Covadonga ayer, pues en torno a las once de la mañana los buzos de la Federación de Actividades Subacuáticas del Principado procedieron, como cada año, a extraer el fondo del lago Enol la imagen de la Santina, que más tarde protagonizó una misa de campaña. Se trata de un evento que habitualmente se lleva a cabo el 8 de septiembre, pero este año se pospuso con motivo de la visita Real.

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