Honores imperiales para recibir a Carlos V

Enricón y Xuacón ayudan a desembarcar a Carlos en la arena de Tazones. / FOTOS: DAMIÁN ARIENZA

El emperador desembarca por primera vez en la playa de Tazones debido a la bajamar

ALICIA G.-OVIES

Llegó un año más puntual Carlos de Gante a su cita con Tazones y lo hizo, por primera vez, pisando la playa maliaya. La bajamar quiso ayer que la recreación histórica que narra desde hace casi cuarenta años el desembarco del emperador en la región asturiana fuese si cabe más fiel a los hechos acontecidos en 1517. Estaba, eso sí, la mar en mucho mejor estado que por aquel entonces cuando, según las crónicas históricas, una tormenta desvió el rumbo de la flota imperial, formada por cuarenta barcos, de su destino original, Santander. Arribaron entonces al pequeño puerto de Villaviciosa, donde el joven monarca decidió tomar tierra en el que sería «el primer pueblo de mi reino que me rinde homenaje».

La confusión inicial de los vecinos de Tazones ante el avistamiento de la enorme flota provocó que recibieran al enviado imperial, Laurent Vital, con toda arma que encontraron a su paso. Fue este quien tuvo que explicarles que no se trataba de un enemigo quien llegaba a sus costas, sino que era el futuro Rey de España. Lamentó el mensajero que no era ese el lugar al que querían llegar, pues «las casas no parecen más que de gentes miserables y el pueblo es pequeño para albergar a tantas personas».

Pronto los vecinos se pusieron a disposición del futuro emperador. «Nuestros gestos se tornan alegres y nuestros brazos y armas se ponen a vuestra disposición», aseguró Xuacón. El personaje estuvo un año más interpretado por el edil socialista Javier Bedriñana, que estuvo acompañado en su andadura por Quique Rodríguez (Enricón en la obra en laque participan unos 150 figurantes) del restaurante El Pescador.

Desembarcó entonces Carlos acompañado de su hermana doña Leonor para conocer de cerca aquel pueblo que les había recibido arma en mano. Si en 1917 el emperador fue recibido por una docena de personas, ayer el puerto de Tazones se volvió a llenar en la que ya es una de las citas más importantes del verano maliayo. Cuarenta años cumplirá el año que viene la recreación histórica desde que a Aurelio Peón, Lelo, se le ocurrió comenzar a hacer esta conmemoración durante las fiestas de San Roque de 1980.

El propio alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, los recibió ya en tierra firme, encabezando una comitiva de autoridades que acudió al muelle para ofrecer su hospitalidad al Príncipe de Gante y entre las que se encontraban los directores generales de Turismo, Julio Manuel González, y de Cultura, Otilia Requejo, así como varios miembros de la Corporación municipal.

Quisieron entonces los vecinos mostrarle a su nuevo Rey los productos más destacados de la zona, como las sardinas o la sidra, que «nada tiene que envidiar a la mejor de nuestras cervezas». También el azabache que una de las mujeres llevaba colgado del traje. «Su negro refleja el color del mal tiempo que hemos tenido durante el viaje», destacó Leonor, mientras su hermano agradeció una «nobleza y lealtad que me da ilusiones para hacer de España el reino más poderoso del viejo y el nuevo mundo».

El joven monarca resaltó la importancia que tendría para él Tazones a partir de ahora, al convertirse en el primer pueblo de su nuevo reino en reconocerlo. «Por muy larga que sea mi historia y por muy larga que sea mi vida, siempre recordaré este día», afirmó.

Esfuerzo y trabajo

Antes de que la comitiva siguiese su camino -hoy serán recibidos con todos los honores en la Casa de los Hevia, donde el monarca descasó varios días-, el regidor maliayo quiso agradecer «el esfuerzo de todos los que trabajan y colaboran para que hoy podamos disfrutar de lo que ya se ha convertido en una de las citas más importantes del año en Villaviciosa y Asturias». Tuvo unas palabras también para el comandante naval de Asturias y capitán de navío, Carlos Orueta Lueje, muy vinculado con el puerto de Tazones. «Su segundo apellido proviene de uno de los acompañantes del entonces Príncipe de Gante. Mientras que el otro procede de su abuelo, Manuel Orueta, que falleció el 25 de julio de 1926 frente a los acantilados de Oles», explicó.

El desembarco y el desfile de la comitiva real por las calles de Tazones fue el momento cumbre de una jornada que volvió a abarrotar la villa marinera desde primera hora de la mañana. La animación musical, los bailes en corro de hidalgos montañeses, el espectáculo de cetrería y las justas de marineros completaron un programa que continuará durante el día de hoy en Villaviciosa.

El Príncipe de Gante será recibido en la capital a las 19.30 horas, donde visitará a la Virgen del Conceyu antes de partir a la Casa de los Hevia. Allí tendrá lugar la audiencia y la recreación histórica como colofón final a los actos del desembarco. Previamente, se disputará el XXXVII Cross Ruta Imperial Carlos I, que por segundo año coincide con los actos del desembarco. Habrá mercado de la época, animación musical, bailes, costumbres o escenas teatralizadas y podrá visitarse la exposición de fotografías de Cholo Parajón.