Honores al piragüismo asturiano en Covadonga

Por detrás y desde la izquierda, Álvaro Palacios, Adolfo Mariño, Alberto Estrada, Titu Manzano, Mónica Gutiérrez, Chema Valdés, José Luis Gutiérrez, Juan Manuel Feliz, Jesús Rodríguez Inclán y Miguel García en la entrega de premios en Covadonga.
/NEL ACEBAL
Por detrás y desde la izquierda, Álvaro Palacios, Adolfo Mariño, Alberto Estrada, Titu Manzano, Mónica Gutiérrez, Chema Valdés, José Luis Gutiérrez, Juan Manuel Feliz, Jesús Rodríguez Inclán y Miguel García en la entrega de premios en Covadonga. / NEL ACEBAL

El entrenador olímpico Miguel García recibe el galardón de los Amigos de Dionisio de la Huerta

G. POMARADA COVADONGA.

En un lugar consagrado a la épica asturiana, la élite del piragüismo de las últimas décadas recibió ayer el homenaje de los Amigos de Dionisio de la Huerta. Covadonga fue escenario de la entrega anual de premios de la entidad por coincidir este 2018 con el triple centenario, un marco acorde a la categoría del Descenso pues «lo del Sella más que un podio es un trono», destacó Esther Canteli, encargada de glosar las figuras de los vencedores en esta edición. El entrenador Miguel García recibió el premio Dionisio de la Huerta por llevar al piragüismo español a su «etapa más destacada». Natural de Luanco, el deportista participó en juegos olímpicos como los de Barcelona 92 y Atlanta 96, donde obtuvo un cuarto puesto en los mil metros de K-4. García es hoy el «técnico brillante» detrás de los éxitos de campeones olímpicos como Saúl Craviotto, Cristian Toro, Rodrigo Germade y Marcus Cooper.

Campeones en otra época fueron también Juan Manuel Feliz y José Luis Gutiérrez, vencedores del Descenso en K-2 en 1968. Cincuenta años después de su hazaña, los piragüistas cangueses fueron reconocidos por los Amigos de Dionisio de la Huerta con el premio de Históricos Vencedores. «Son los guerrilleros del Sueve, forman parte de la mitología humana y deportiva del Sella», alabó Canteli. Tanto Gutiérrez como Feliz -actual presidente del Comité Organizador del Descenso (Codis)- repetirán el próximo sábado su aventura en la 82 edición como auténticos «septuadolescentes» unidos por el «honor, la amistad y la pasión». En la misma categoría fue galardonado el vencedor en K-1 de 1968, Charles Evans, que ayer no pudo estar en el Santuario y recibirá su premio mañana en el Grupo Covadonga de Gijón.

Por su parte, el premio a los valores recayó en Jesús Rodríguez Inclán, exsecretario de la Federación Española de Piragüismo y promotor de Aguas Vivas. También el expresidente de Amigos de Dionisio de la Huerta recibió un homenaje por su labor al frente de una entidad hoy dirigida por Alberto Estrada. La gala contó con Titu Manzano, de Amigos de Parres, como maestro de ceremonia y Janel Cuesta se encargó de reseñar la trayectoria del fundador del Descenso Internacional del Sella.