Honras selleras para los campeones de Parres

Milín Llamedo y Pedro Vázquez, en el pasillo triunfal por la plaza Venancio Pando./FOTOS: JUAN LLACA
Milín Llamedo y Pedro Vázquez, en el pasillo triunfal por la plaza Venancio Pando. / FOTOS: JUAN LLACA

Milín Llamedo y Pedro Vázquez reciben el calor de centenares de paisanos que «sienten propio el triunfo»

GLORIA POMARADAARRIONDAS.

Ha pasado un mes desde la victoria de Milín Llamedo y Pedro Vázquez en el 82 Descenso Internacional del Sella y muchas han sido las celebraciones desde entonces, pero restaba aún la parraguesa. Cerca de dos centenares de vecinos del concejo, a los que se sumaron riosellanos, piloñeses, cangueses y ponguetos, rindieron ayer el homenaje final a los campeones de Parres en una concurrida plaza Venancio Pando a la que los piragüistas llegaban en descapotable y escoltados por una amplia comitiva. Una treintena de bicis, otra decena de vespas y lambrettas, cinco jeeps y dos coches clásicos que a toques de claxon y rugir de motores anunciaban la llegada de quienes se han hecho un hueco en la historia de la prueba deportiva y del propio concejo. Prueba de ello es la placa con sus nombres que descubría Titu Manzano, presidente de Amigos de Parres, a la vera de la que recuerda la victoria en 1984 de Maxi y Emilio Llamedo, a los pies del fundador Dionisio de la Huerta.

Entre aplausos, remos y banderas del Sella, Llamedo y Vázquez atravesaban el pasillo triunfal para dar paso a la fiesta. «Una más y nos vamos», rezaba el lema del colectivo Selleros, promotor de un apéndice de Piragües que tiene como «detonante» la primera victoria asturiana y parraguesa en décadas, pero también el hecho de que el Sella vuelva a ser el Sella. «Estamos volviendo a lo que era hace muchos años y éste mejoró aun más», destacó Sergio Suárez, miembro del colectivo. A la nueva fiesta de ayer se suma otra larga lista de eventos celebrados por Selleros a lo largo del año, desde la verbena del mosquitu al entierro del salmón o L'Allume de la noche de Piragües. «Lo importante es compartir la alegría, esta es una fiesta muy abierta y queremos fomentar que la gente venga», indicó Suárez, quien recordó que el número de socios del colectivo continúa en aumento y ronda ya el millar.

El fin de fiesta de la pasada tarde contó también con un reconocimiento oficial a los campeones de la 82 edición por parte del Ayuntamiento de Parres. «Todos los Sellas son especiales, pero no intuíamos que este lo iba a ser tanto», apuntó el alcalde, Emilio García Longo, quien destacó también el valor del deporte por su «gran poder como aglutinador social». Y buen ejemplo de ello, dijo, son «estos dos deportistas, con los que sentimos su emoción y su victoria como nuestra».

Un año «difícil»

En nombre de los parragueses, el primer edil les hizo entrega de una cruz de la victoria y deseó a los jóvenes deportistas que el triunfo de este año sea «el punto de inflexión de una larga trayectoria». Milín Llamedo, por su parte, recordó «lo difícil que es ganar», más aún tras un «año difícil» como el vivido. «Tener la suerte de ganar con un amigo es muy grande», agradeció a su compañero Pedro Vázquez, quien reconoció que el triunfo «fue una sorpresa». Los deportistas locales improvisaron una K-2 apenas cinco días antes del Descenso, después de que Milín se quedase fuera tras ser sancionado el argentino Franco Balboa. La suerte y la garra estuvieron de su parte.