Hosteleros y comerciantes respaldan la instalación de cámaras en Arriondas

Los profesionales consideran que los dispositivos ayudarán a mejorar la seguridad y piden, eso sí, respetar la intimidad de los vecinos

L. RAMOS ARRIONDAS.

La decisión del Ayuntamiento de Parres de instalar ocho cámaras de videovigilancia en las calles de Arriondas era ayer bien recibida por hosteleros y comerciantes de la villa. Para la mayoría de profesionales consultados, la medida supondrá una mejora en la seguridad ciudadana, tal y como pretenden desde el equipo de gobierno socialista. «Es cierto que la nuestra es una localidad bastante segura, pero la instalación de este sistema nos dará a todos más confianza, es lo mejor para la seguridad del pueblo», manifestaba el presidente de la asociación de Hostelería y Turismo de Parres (Hotupa), Gigel Ciubotariu.

Por su parte, la presidenta de los comerciantes de Arriondas, Fidelia Fernández, apuntó que «el uso de cámaras para velar por la seguridad y el cumplimiento de la normativa vigente en general parece una medida acertada» y solicitó, eso sí, «que se ponga el máximo cuidado en proteger la privacidad de la información obtenida ajena a este fin». Un aspecto, este último, que garantizó el regidor parragués, Emilio García Longo, quien aseveró que el acceso a las imágenes estará restringido y que el sistema contará con «un estricto sistema de protección de datos».

También entre los propios empresarios el sentimiento es positivo. «Cuanto más se refuercen las medidas de seguridad en la zona, mejor para todos», apuntaba el joven Sergio Gabarri, gerente de la tienda de ropa Caprichos. «En determinadas épocas y eventos la villa recibe a muchísima gente y se agradece que el Ayuntamiento se preocupe por velar por el cumplimiento de la legalidad», agregó. En términos similares se expresaba la propietaria de El Fornu de Andrea y el bar El Trasiegu, Gladis Díaz. «A veces, cuando vengo de madrugada a hacer el pan, paso miedo, pues no hay absolutamente nadie por las calles, así que este tipo de iniciativas me parecen muy buenas», indicó.

También el hostelero Belisario Suárez, de la sidrería El Mirador, se mostró de acuerdo. «En los últimos años la villa está muy tranquila, pero yo recuerdo cómo a mí me llegaron a robar seis veces, así que todo lo que suponga una mayor tranquilidad para empresarios y vecinos es bienvenido», señaló. Su colega Faustino Concha, de Casa Faustino, también sufrió el azote de los ladrones hasta en cinco ocasiones, por lo que considera que «todas las medidas encaminadas a garantizar la seguridad que se pongan en marcha no sobran, y menos con los tiempos que corren».

Por su parte, Fernando Fondón, de El Español, no se mostró demasiado convencido de que las cámaras vayan a mejorar la seguridad y apuntó que «existen cosas más urgentes en el concejo ahora mismo».