Una investigación analizará dos mil mosquitos de Picos en busca de malaria

Los porteadores, en su ascenso de las aves hacia los jaulones. /
Los porteadores, en su ascenso de las aves hacia los jaulones.

El proyecto, impulsado por la Fundación Quebrantahuesos, es pionero en el norte de España y beneficiará al conjunto de la fauna

GLORIA POMARADACOVADONGA.

La labor de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) en los Picos de Europa se presenta este año cargada de novedades en materia de investigación. Ayer arribaban al Parque Nacional tres de los cinco nuevos ejemplares, coincidiendo con una semana en la que la Fundación también pondrá en marcha una red de captadores de mosquitos pionera en el norte de España. Serán un total de cuatro, de los cuales uno ya ha sido instalado en los jaulones de liberación adaptativa, en las inmediaciones de la majada de Belbín. Entre las enfermedades a detectar en Picos figuran la malaria aviar y el virus del Nilo Occidental, ya encontradas a través del trabajo con los quebrantahuesos en el Pirineo aragonés. «Vamos a poner unas cámaras que son captadores de CO2. Lo que permiten es capturarlos vivos, identificarlos, hacer la serología y poder saber si están o no infectados», explicó el presidente de la FCQ, Gerardo Báguena.

De este modo, hasta finales de agosto capturarán mosquitos «en un radio de diez metros », de los cuales «en torno a 2.000» se analizarán en los laboratorios, una vez hechos los pertinentes descartes. «Es un trabajo 'in situ' que no tiene solo que ver con el quebrantahuesos, sino con toda la comunidad de fauna: vacas, ovejas y salud humana», enumeró Báguena. De hecho, el virus del Nilo Occidental puede llegar a causar la muerte en seres humanos, recordó el veterinario Juan Manuel Blanco. Hasta fechas recientes, los mosquitos portadores de estas enfermedades no habían sido hallados en las áreas de mayor altitud, una situación que ha venido a alterar el cambio climático, indicó.

Un total de 25 aves

Tres nuevos ejemplares llegan al Parque para ser liberados a comienzos de julio

La salud de los quebrantahuesos se mira con lupa antes de su liberación en el espacio protegido. Durante la pasada mañana, los tres últimos ejemplares de la familia quebrantahuesos -'Hugo', 'Lorian' y 'Niebla'- se sometieron a un exhaustivo chequeo clínico a cargo del propio Blanco, quien examinó desde el estado del plumaje a la musculatura. Los ejemplares, de noventa días de vida y un peso de unos cinco kilos, fueron también sometidos a análisis de sangre, tomas de muestras bioquímicas y moleculares y un examen oftalmológico. «El chequeo es trascendental para que estén libres de enfermedades», explicó el veterinario, quien les suministró asimismo vitaminas para aumentar el apetito y activar el sistema inmunológico y un insecticida para evitar parásitos. Toda la operación, realizada en una especie de hospital de campaña en pleno Parque, fue seguida en primera persona por miembros de la Fundación y representantes de instituciones, como el director del Organismo Autonómo Parques Nacionales, Juan José Areces; el director de Biodiversidad del Principado, Manuel Calvo; el director de Picos, Pablo García y el alcalde de Onís, José Manuel Abeledo, así como responsables de la Fundación Iberdrola, patrocinadora del proyecto.

Una vez finalizado el examen, las tres aves osteófagas fueron trasladadas a los jaulones, donde pasarán las próximas semanas hasta su liberación, previsiblemente a comienzos de julio. «Ahora queda la última fase de adaptación al medio, tienen que cubrir una serie de pautas de conducta que nos dan la confianza y la certeza de que son capaces de tener autonomía y libertad», apuntó Báguena. En ese periodo se encuentran ya los otros dos quebrantahuesos que este año pasan a engrosar la familia de Picos, 'Sol' y 'Maro'. Una vez levanten el vuelo sobre el cielo del Parque Nacional, serán 25 los ejemplares presentes en el espacio protegido gracias al proyecto de reintroducción de una especie desaparecida hace seis décadas.

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