A juicio por hacer un chalé con la licencia de una caseta de aperos en un pueblo de Piloña

La Fiscalía pide un año y medio de cárcel para la promotora de las obras y un año para el constructor, además de 10.800 euros de multa entre los dos

L. RAMOS INFIESTO.

Pidió licencia para construir una caseta de aperos en una finca de Cúa, en Piloña, pero terminó levantando un chalé de dos plantas y casi 130 metros cuadrados. Una mujer y el constructor que contrató para llevar a cabo las citadas obras se enfrentan a sendas peticiones de cárcel y al pago de multas por valor de más de 10.000 euros al considerarles la Fiscalía del Principado de Asturias presuntos autores de un delito contra la ordenación del territorio, pues no solo se apartaron completamente del permiso municipal concedido en un primer momento, sino que los terrenos sobre los que se llevaron a cabo las actuaciones no son urbanizables, ya que están calificados como de uso agrario. Un sector, el del campo, con el que, recalcan desde el ministerio público, la promotora de los trabajos nunca tuvo relación alguna.

Según se recoge en el escrito de acusación todo comenzó el 18 de noviembre de 2013, cuando la investigada se hizo con una parcela en la localidad piloñesa de Cúa cuya situación urbanística «conocía plenamente», sin haber estado nunca dada de alta en una actividad agrícola o ganadera y «siendo su voluntad la edificación de una vivienda de carácter residencial». Así, continúa el documento, «a efectos puramente formales», presentó ante el Ayuntamiento de Piloña el día 8 de abril de 2014 una solicitud de licencia de obras para la construcción de una caseta de aperos de ocho metros cuadrados en la parcela, que le fue autorizada.

Ya con el permiso en su poder y «apartándose totalmente» del mismo, la acusada llevó a cabo una serie de actuaciones, según la Fiscalía, para las que contrató los servicios del constructor que también es investigado. Así, se llevaron a cabo «movimientos de tierras para acondicionamiento de la finca» y se ejecutó «un camino de entrada en el interior de la parcela», para lo cual la promotora «ni tuvo ni solicitó posteriormente licencia alguna».

A esto se suma, continúa el escrito de acusación, la construcción de «una edificación destinada a vivienda unifamiliar aislada de planta cuadrada, que se desarrolla en planta baja y primera, con porche exterior anexo y cubierta a dos aguas, con una superficie construida de unos 129,73 metros cuadrados».

Todas estas obras, insisten desde el ministerio fiscal, «fueron pagadas y realizadas a instancias de la acusada por el constructor, quien las llevó a cabo aún a sabiendas de que la misma carecía de las licencias para ello, y que la normativa no las permitía». Y es que, según el Plan General de Ordenación de Piloña, aprobado definitivamente el 10 de julio de 2006, la parcela se encuentra clasificada dentro del suelo no urbanizable, calificada como de interés, siendo la misma de uso agrario. Es decir, «solo se considera uso permitido, y con carácter excepcional, la construcción de nuevas edificaciones de uso residencial agrario, vinculadas a una explotación debidamente vinculada e inscrita en el órgano competente en materia agraria». La acusada, sin embargo, «no es titular, ni lo ha sido nunca, de ninguna explotación agraria ni ganadera».

Demolición

Así las cosas, para la Fiscalía del Principado « las obras resultan ilegalizables al ser contrarias a normativa urbanística de aplicación». Por ello, considera que los hechos son constitutivos de un delito contra la ordenación del territorio y pide para la promotora un año y medio de prisión y 18 meses de multa, a razón de 12 euros día (6.480 euros), y para el constructor un año de cárcel y el pago de una multa de 12 euros diarios durante un año (4.320 euros). Además, reclama que los acusados procedan a la demolición de la obra y reposición a su estado originario de la realidad física alterada y que sufraguen de forma conjunta las costas procesales y los costes derivados de la recuperación del terreno.

La vista oral está señalada para esta misma mañana, a las nueve y media, en el Juzgado de lo Penal número 1 de Oviedo.