La justicia rechaza que el alcalde de Ribadedeva acosase a un trabajador

El auxiliar administrativo había demandado a Jesús Bordás y al Ayuntamiento tras cambiarle de planta por la mala relación con una compañera

G. POMARADA COLOMBRES.

El Juzgado de lo Social número 6 de Oviedo acaba desestimar la demanda de acoso presentada por un trabajador del Ayuntamiento de Ribadedeva contra el propio Consistorio y su alcalde, Jesús Bordás (PSOE). En la sentencia, de este mismo martes, el magistrado rechaza la pretensión del hombre, auxiliar administrativo, de extinguir el contrato laboral y recibir una indemnización de 50.000 euros por «daños y perjuicios morales».

Los hechos judicializados se remontan meses atrás y tienen su origen en la «tensa» y «conflictiva» relación del demandante con una compañera, con la que compartía espacio de trabajo en la planta baja de la casa consistorial, en el área de atención al público. Ambos empleados presentaron escritos de acusaciones mutuas ante el alcalde en los describían «choques de personalidad», según el auxiliar, y conductas «humillantes, ofensivas e intimidatorias», según ella.

En febrero, el regidor mantuvo una reunión con ambos en la que decidió repartir las funciones y trasladar al hombre a otra planta de la casa consistorial. En marzo, el auxiliar administrativo quedaba de baja por «trastorno de ansiedad», recoge la sentencia, una situación que aún se mantiene.

Sin embargo, en abril y mayo presentó nuevos escritos ante el Ayuntamiento requiriendo los documentos en los que su compañera se refería a él y rechazando el nuevo reparto de funciones, que consideraba «no equitativo». El 20 de junio, mediante comunicación por una aplicación de mensajería, el primer edil ribadedense trasladaba al funcionario que procedería a abrir un expediente de investigación. Dos días después, el auxiliar administrativo presentaba una demanda ante el juzgado. En ningún momento del proceso se abrió expediente disciplinario contra los funcionarios.

Para el juez, queda probado que Jesús Bordás «trató de solventar el enfrentamiento de la manera más cordial posible y sin consecuencias para ninguno de ellos». También señala que «según lo que se manifestó en el juicio lo que en realidad pretendía el actor era que fuese a su compañera a la que trasladasen a la primera planta» porque él «tiene más antigüedad, planteamiento que ninguna relación guarda con un acoso laboral». Apunta además a que «no se aprecia situación de acoso, persecución o degradación» en los hechos denunciados y recuerda que «debe diferenciarse lo que es un acoso de las situaciones que puedan presentarse como consecuencia de desacuerdos o malas relaciones entre compañeros». Contra la sentencia cabe recurso de suplicación ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA).

Candidatura a las elecciones

Por su parte, el alcalde instaba al demandante a través de un comunicado a «no venir a la política desde el rencor y el odio», dadas sus pretensiones de «presentación como candidato a las próximas elecciones». «Está en su derecho y, si así finalmente sucede, le animo a hacerlo desde una posición positiva de proponer cosas interesantes para Ribadedeva y no desde la posición de atacar la dignidad y el honor de sus contrincantes», zanjó Jesús Bordás.

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