Llanes será pionero en el Oriente en blindar sus fiestas a agresiones sexistas

José Somohano, Marisa Elviro, Priscila Alonso y Alba Romero, ayer en el Ayuntamiento llanisco. /  G. P.
José Somohano, Marisa Elviro, Priscila Alonso y Alba Romero, ayer en el Ayuntamiento llanisco. / G. P.

La Velada y la víspera del 8 de septiembre contarán con los primeros puntos lila a cargo de profesionales especializados

G. POMARADALLANES.

Las fiestas de Llanes se arman contra las agresiones sexistas en la recta final del verano. El Ayuntamiento, junto con Cruz Roja, habilitará sendos puntos lila en dos de los eventos nocturnos más multitudinarios que el concejo vivirá en las próximas semanas, La Velada en la Vega de La Portilla este domingo y la víspera del día de la Santina. El concejo se convierte así en el primero del Oriente en impulsar esos espacios de prevención en contextos de ocio y lo hace además mediante profesionales, tanto una psicóloga como una trabajadora social, tal y como adelantó este periódico. Su labor de intervención irá acompañada de la desarrollada por voluntarios de Cruz Roja, encargados de la parte de sensibilización e información. «En las fiestas pasan ciertas cosas y se dejan pasar, hay que ir sensibilizando a los jóvenes», señaló ayer durante la presentación de los dispositivos la concejala de Igualdad y Juventud, Priscila Alonso (IU). La intención del cuatripartito, explicó, pasa por extender los puntos lila a más eventos festivos del concejo. «Ahora surgió de forma puntual y buscamos los puntos más concurridos, pero queremos seguir aplicándolo. Veremos cómo funciona en estas fiestas y nos pondremos a trabajar en un proyecto más amplio», se comprometió la edil.

Esta primera experiencia se financia con una ayuda del Principado e introduce el elemento del personal especializado en agresiones, ya que las primeras iniciativas del pasado verano en fiestas como Naves o Piragües corrieron a cargo de voluntarias de Muyeres Rurales del Oriente. Este verano en ninguna de ellas llegaron a instalarse, ante las críticas de las propias feministas, que demandan más implicación de las administraciones locales. «Los colectivos reclamaban esa profesionalización, cuando hay un problema se necesita ese personal porque ellos son los que saben cómo tratar estos temas», apuntó Alonso. «Nosotros hacemos la primera atención, esto es un apoyo pero no suple la parte de Guardia Civil, sanitarios...», recordó José Somohano, de Cruz Roja Llanes.

No obstante, la presencia de los voluntarios seguirá existiendo y tratará incluso de extenderse mediante la figura de «personas aliadas». «Tras recibir una miniformación se les da un brazalete y ayudan a acompañar a las personas que sufren algún abuso», explicó Alba Romero, directora de Cruz Roja Juventud.

Durante las fiestas la entidad también llevará a cabo «dinámicas de actividad y juegos» con el fin de «trabajar conceptos y modificar conductas». A ello se suma la labor informativa y el reparto de folletos, que llegarán a negocios turísticos y más puntos de información, explicaron.

Llegar a más municipios

Por el momento, el de Llanes es el primer ayuntamiento del Oriente en recurrir a Cruz Roja para habilitar puntos lila, por lo que desde la entidad animan a más gobiernos a municipales a seguir su ejemplo. Este verano, Cruz Roja ha estado presente con estos espacios en más fiestas multitudinarias, como El Carmín de La Pola y el festival Riverland, un evento de iniciativa privada celebrado a las afueras de Arriondas. En esa celebración la Guardia Civil llegó a activar su protocolo de agresión sexual al tener conocimiento de un supuesto abuso a una mujer, que optó por no interponer denuncia, tal y como desveló EL COMERCIO. En ese mismo festival un joven fue detenido por violencia machista.

Según los datos de Cruz Roja, un 70% de las agresiones sexistas registradas se producen tras haber ingerido abundantes cantidades de alcohol o drogas. «Fallamos en el primer punto, el de la educación en la igualdad y el respeto», lamentó la concejala de Educación, Marisa Elviro (Vecinos por Llanes). Los puntos lila, abundó, no solo son necesarios ante agresiones, sino que dan cobertura a todas aquellas mujeres que «tengan sensación de miedo o inseguridad, pueden acudir y nadie las va a juzgar, sino a ayudar», animó.